Un grupo de 27 pesos pesados de la política exterior norteamericana ha pedido este martes al gobierno del presidente de los EE.UU., Joe Biden, una "zona de exclusión aérea limitada" en Ucrania para proteger los corredores humanitarios que el gobierno y el ejército del presidente ruso, Vladímir Putin, es incapaz de respetar o no quiere abrir. Las dos veces que negociadores rusos y ucranianos han acordado esas rutas de escape, el ejército ruso las ha bombardeado, asesinando civiles que huían de ciudades asediadas. Las 27 personalidades que firman la carta abierta instan "a la administración Biden, junto con los aliados de la OTAN, a imponer una zona de exclusión aérea limitada sobre Ucrania, a empezar por la protección de los corredores humanitarios acordados el jueves [3 de marzo] en las conversaciones entre representantes rusos y ucranianos. Los líderes de la OTAN tendrían que comunicar a los representantes rusos que no buscan un enfrentamiento directo con su ejército, pero también dejar claro que no tolerarán más ataques a civiles". La información la ha adelantado Politico.com este martes al mediodía.
La propuesta es un poco diferente a la que el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenskyy, y otras instancias europeas, han puesto sobre la mesa, que consistía en cerrar a cal y canto el espacio aéreo ucraniano para evitar los ataques aéreos rusos con misiles y aviones. La carta reconoce y acepta la decisión de Biden y del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, no enfrentar a los ejércitos del EE.UU. y la OTAN a fuerzas rusas sobre el terreno. "No proponemos desplegar aviones norteamericanos y de la OTAN para enfrentarnos a Rusia, sino para evitar y disuadir el bombardeo ruso que se traduce en la pérdida masiva de vidas ucranianas", dice la propuesta.
Declaración de guerra
Firma la carta un grupo de vips de la política exterior de los EE.UU., entre otros el general retirado Philip Breedlove, excomandante supremo aliado en Europa; Ian Brzezinski, exsubsecretario adjunto de Defensa; Paula Dobriansky, exsubsecretaria de Estado para Asuntos Globales; Eric Edelman, exsubsecretario de Defensa; Evelyn Farkas, exsubsecretaria adjunta de Defensa para Rusia, Ucrania y Euroasia; Daniel Fried, exsecretario de Estado adjunto y embajador en Polonia; John Herbst, exembajador en Ucrania; John Kornblum, exsecretario de Estado adjunto y embajador en Alemania; David Merkel, exsubsecretario de Estado adjunto y director del Consejo de Seguridad Nacional; William Taylor, exembajador en Ucrania; Alexandre Vershbow, exembajador a Rusia y a la OTAN; y Kurt Volker, exembajador a la OTAN y representante especial en las negociaciones con Ucrania. Dirige la campaña Robert McConnell, cofundador de la Fundación EE.UU.-Ucrania.
Esta propuesta pondrá la olla de Washington a hervir. "Es una de las pocas cosas en que Biden y Putin están de acuerdo: una zona de exclusión aérea sería la chispa de la guerra entre la OTAN y Rusia", explica Politico.com. El autócrata ruso Vladímir Putin advirtió el sábado que Rusia consideraría "participante en el conflicto militar" a cualquier país que declare una zona de exclusión aérea. La propuesta ha sido descartada también por numerosos líderes en los EE.UU., tanto demócratas como republicanos, y a la Unión Europea. Para establecer una zona de exclusión aérea, los pilotos de la OTAN tendrían que destruir primero las defensas aéreas rusas. Para hacerla cumplir, la OTAN debería abatir a los aviones rusos que la violen. Para el senador republicano Marco Rubio, supondría "la tercera guerra mundial".
La propuesta de zona de exclusión aérea parcial que promueve McConnell quiere ser una especie de tercera vía entre la exclusión aérea total y no hacer nada, driblando un posible conflicto entre dos potencias nucleares. La propuesta trata estrictamente de proteger a los civiles y dejar abiertos los pasillos humanitarios con que Putin dice estar de acuerdo. La duda: la propuesta no cambia el hecho de que la OTAN debería enfrentarse a las armas rusas que violen la zona de exclusión, limitada o no.
Foto: Víctimas civiles ucranianas de un bombardeo ruso en Írpin, cerca de Kíiv