Millones de personas en Estados Unidos viven este domingo bajo alerta por una combinación de calor extremo, lluvias torrenciales y tormentas intensas, después de que el mal tiempo desluciera las celebraciones del Día de la Independencia y obligara a modificar o cancelar numerosos actos. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) ha advertido de que las temperaturas seguirán siendo especialmente elevadas en las regiones del Atlántico Medio, el sureste y el valle bajo del Misisipi, donde se han emitido avisos por climatología muy adversa. Paralelamente, el organismo prevé tormentas capaces de descargar precipitaciones muy intensas, con riesgo de inundaciones locales y ráfagas de viento potencialmente perjudiciales, por lo que ha pedido a la población que extreme la precaución.
La ola de calor, agravada por una humedad muy elevada, ha afectado este fin de semana a cerca del 70% del territorio de Estados Unidos. Algunas de las principales ciudades del país, como Nueva York, Filadelfia y Washington, han registrado temperaturas de entre 38 y 39 grados, con una sensación térmica todavía superior. Ante este escenario, las autoridades de Filadelfia han optado por suspender los tradicionales desfiles del Día de la Independencia, mientras que numerosas actividades previstas en todo el país han tenido que ser modificadas o adaptadas a las condiciones meteorológicas.
Rotating funnel spotted over Coney Island, New York
— GlobeUpdate (@Globupdate) July 4, 2026
A powerful rotating funnel moved over the beach as severe thunderstorms swept across NYC
Strong winds sent umbrellas, beach chairs, sand & debris flying, forcing people to flee#NewYork #sstvi #thunderstorms pic.twitter.com/tFHCElTcgo
En Washington, las alertas por tormentas fuertes y actividad eléctrica también han alterado el desarrollo de los principales actos conmemorativos. El sábado por la tarde, las autoridades ordenaron evacuar durante cerca de dos horas la Gran Feria Estatal Norteamericana, la FIFA Fanzone y el recinto de la Explanada Nacional donde cientos de personas esperaban el discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Después de refugiarse en los edificios de los alrededores y de volver a superar los controles de seguridad para acceder de nuevo a la zona, los asistentes pudieron presenciar finalmente la intervención del presidente, que comenzó cerca de la medianoche, aproximadamente una hora más tarde de lo previsto, en un escenario situado junto al monumento a George Washington.
Paralelamente, Washington y varias zonas de los estados vecinos de Maryland y Virginia continúan bajo alerta por la mala calidad del aire. Documentos internos del Servicio de Parques Nacionales, revisados por The Washington Post, ya advertían que la combinación del intenso calor, la elevada humedad y el humo de los fuegos artificiales podía generar niveles de contaminación especialmente elevados y unas condiciones “muy insalubres” en el área metropolitana de la capital.
