El ejército de los Estados Unidos ha puesto en marcha una misión de búsqueda y rescate para uno de los dos miembros de la tripulación del avión de combate F-15 que Irán abatió este viernes al sur de su territorio. El otro miembro de la tripulación pudo ser rescatado sano y salvo el viernes, pero su compañero sigue en paraje desconocido. Paralelamente al derribo del avión de combate F-15, otro avión estadounidense de tipo A-10 se estrelló cerca del golfo Pérsico, pero su piloto fue rescatado, según han indicado fuentes militares a la prensa estadounidense. El presidente de los Estados Unidos afirmó en un discurso televisado el miércoles que estaban cada vez más cerca de sus objetivos en la guerra contra Irán, y uno es la destrucción de las capacidades militares de la República Islámica. “Durante las próximas dos o tres semanas, los llevaremos de nuevo a la Edad de Piedra, donde pertenecen”, dijo Trump, prometiendo bombardeos intensos. Aunque los bombardeos de Israel y los Estados Unidos han impactado en las capacidades militares iraníes, el ejército del estado persa aún puede responder, como ha demostrado con el derribo del F-15. Ahora, el ejército de EE. UU. está llevando a cabo una operación para rescatar al segundo miembro de la tripulación, que se eyectó de la aeronave. El ejército iraní, sin embargo, también lo busca y ha prometido una recompensa a cualquier persona que lo encuentre. Por esta razón han indicado que la búsqueda se está produciendo en la provincia de Kohkiluyeh y Buyer Ahmad, al sur del país.
Un equipo especializado en el rescate
El ejército de los Estados Unidos y, concretamente, su Fuerza Aérea, cuentan con unidades altamente especializadas que están entrenadas específicamente para llevar a cabo operaciones de rescate como esta en Irán. Los Paracaidistas de rescate de la Fuerza Aérea se dedican a operaciones de búsqueda y captura como la que se ha puesto en marcha para localizar al tripulante desaparecido del avión de combate F-15 derribado en Irán. “Se dedican esencialmente a esto”, afirma Aaron McLean, veterano de los Marines en Afganistán y analista de seguridad nacional en la cadena CBS sobre los Paracaidistas de rescate, también llamados ‘PJs’. Según McLean, los Paracaidistas de rescate son “un grupo extraordinario de operadores especiales, que intervienen y rescatan pilotos, que tienen una amplia formación para sobrevivir, evadir y resistir posibles capturas”. “Nos pasamos nuestras carreras profesionales entrenando para estos escenarios, así que no hay ninguna fuerza mejor entrenada y preparada para llevar a cabo esta misión”, expresa el Mayor General Thomas Kunkel, que fue piloto de un helicóptero de rescate para el ejército de los EUA, en declaraciones a Time.
La operación
La primera prioridad de los equipos de rescate es localizar al tripulante desaparecido, una información que, aunque sea simple, puede ser difícil de encontrar, ya que las fuerzas enemigas pueden intentar “falsear” la información o difundir información falsa sobre el paradero del soldado. Según explican los expertos, el soldado tiene a mano equipamiento de primeros auxilios desde la eyección de la aeronave y “entrenamiento sobre cómo administrarse curas en caso de resultar herido”. Además, disponen de dispositivos GPS, una baliza y una radio encriptada para poder hacer llegar su posición a la cadena de mando y comunicarse con las fuerzas de rescate una vez llegue el momento. Sobre la operación en sí, Kunkel estima que, basándose en misiones anteriores, se desplegarán entre 10 y 20 soldados en diferentes aviones para llevar a cabo las tareas de búsqueda y rescate del soldado desaparecido. Helicópteros y aviones de combate intervienen en la operación tanto para localizar al soldado como para rescatarlo y como cobertura contra el fuego enemigo. De hecho, fuerzas iraníes han disparado contra un helicóptero UH-60 Black Hawk de la Fuerza Aérea estadounidense durante la operación en marcha, según han comunicado fuentes militares estadounidenses e israelíes, que han indicado que el helicóptero ha podido escapar y volar hacia posiciones seguras en Irak.
A pesar de las complicaciones y los peligros de llevar a cabo una misión como esta en Irán, Kunkel asegura que no hay ninguna fuerza mejor preparada para afrontar el reto como los Paracaidistas de rescate y el resto de operarios entrenados en el ejército de los EE. UU. para este fin. Houston Cantwell, Brigadier General del ejército estadounidense, explica que los factores ambientales juegan un papel muy importante en este tipo de operaciones. Por ejemplo, hacerlo de noche proporciona una capa extra de seguridad a la operación, o si el soldado desaparecido se puede mover o no también es un “factor muy importante”, ya que si no puede moverse, se limita la localización del rescate. Lo que más le preocupa es la posibilidad de captura del soldado, porque los iraníes “no querrían nada más que conseguir uno de nuestros aviadores”, dice Cantwell. “Son nuestros aviadores los que han estado infligiendo esta destrucción en su país durante las últimas tres semanas”. Si consigue no ser capturado, sin embargo, el otro factor de riesgo más importante es la supervivencia en el desierto: “La cosa que más me preocuparía es simplemente el agua. Si te encontraras en el desierto, no hay muchos lugares donde podrías esconderte”.