El líder opositor ruso Alexéi Navalni murió envenenado con una toxina letal, la epibatidina, presente en ranas punta de flecha de América del Sur, según informaron en un comunicado conjunto Alemania, Francia, Países Bajos, Reino Unido y Suecia. Los cinco estados han acusado al Kremlin de haber asesinado al político opositor tras desvelar los resultados de la investigación conjunta que han realizado desde su muerte hace dos años junto a la viuda de Navalni, Yulia Naválnaya, desde la Conferencia de Seguridad de Múnich que se celebra este fin de semana. Rusia siempre ha afirmado que Navalni falleció por causas naturales en prisión en febrero de 2024, sin embargo, dada la toxicidad de la epibatidina y los síntomas reportados, es muy probable que el envenenamiento fuera la causa de su muerte, añade la nota conjunta.
"Al usar este tipo de veneno, el estado ruso ha demostrado tanto las herramientas despreciables de las que dispone como el miedo cada vez mayor que tiene a la oposición política", aseguran los cinco estados denunciantes en su comunicado. "La epibatidina se encuentra de forma natural en las ranas punta de flecha de la selva de América del Sur. Pero estas ranas en cautividad no producen la toxina, que tampoco se puede encontrar de forma natural en Rusia. No hay una explicación inocente por el hecho de que fuera detectada en el cuerpo de Navalni", denuncian. Conjuntamente, los cinco países afirman que Rusia tenía "los medios, los motivos y la oportunidad" de administrarle el veneno durante su cautiverio en una prisión en el ártico ruso después de su regreso al país y posterior detención el verano de 2021. Los medios británicos señalan que no queda claro cómo se administró supuestamente el veneno a Navalni.
Ya sufrió un intento de asesinato
En agosto de 2020, Navalni ya sufrió un intento de asesinato por parte del régimen de Vladímir Putin, aquella vez utilizando el agente nervioso Novichok. Entonces, el Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania, los Países Bajos y sus aliados condenaron el uso del Novichok después de que la misma sustancia fuera usada por Rusia en la localidad inglesa de Salisbury en el año 2018 para intentar asesinar al exespía Serguéi Skripal. En ambos casos, solo el estado ruso contó con los medios, el motivo y el menosprecio por el derecho internacional para llevar a cabo estos ataques, puntualiza el comunicado.
"Nuestros Representantes Permanentes ante la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas han escrito hoy al director general para informarle de esta violación por parte de Rusia de la Convención sobre Armas Químicas. Nos preocupa además que Rusia no haya destruido todas sus armas químicas", indican. El Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y los Países Bajos afirman que utilizarán "todos los instrumentos políticos" a su alcance para continuar exigiendo responsabilidades a Rusia. La viuda de Navalni ha insistido desde la muerte de su marido, anunciada el 16 de febrero de 2024 en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich, que su marido había sido asesinado. "Supe desde el primer día que mi marido había sido asesinado, pero ahora tengo las pruebas. Estoy agradecida a todos los estados europeos que, durante dos años, han trabajado meticulosamente para que la verdad salga a la luz", ha dicho en una rueda de prensa acompañada por representantes de los estados denunciantes.