Pocas cosas y tan sencillas te hacen sentir tan bien en la cocina como una buena tortilla. Hoy, una tortilla abierta, una manera de presentar los huevos que facilita encontrarle el punto perfecto al huevo, al gusto de cada uno. Además, al recordar una pizza, permite mostrar de una forma más visual y atractiva los ingredientes y así jugar más con la presentación.
Si te gustan las tortillas más clásicas, no te pierdas la tortilla de patatas, la tortilla de ajos tiernos o la maravillosa tortilla de espinacas.
¡Vamos!
- 4 huevos tamaño L o XL
- Un puñado de setas Shimeji blancos enteros
- Un puñado de champiñones Portobello en rodajas
- 4 o 5 ajos tiernos en rodajas
- 50 g de queso Gouda en trozos
- Cebollino y albahaca para decorar
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra
- Sal
Prepara todos los ingredientes.
Corta el queso en dados.
Limpia y corta los ajos tiernos en rodajas.
Limpia y corta los champiñones.
Pon los huevos en un plato y mézclalos un poco. Déjalos reposar.
En la sartén donde harás la tortilla, dora los ajos tiernos con un poco de aceite y sal.
Y los reservas.
En la misma sartén, y con un poco más de aceite si es necesario, saltea las setas con un punto de sal.
Échale pimienta negra también. Deja que las setas tomen color. Entonces, lo reservas.
En la misma sartén, con un nuevo chorro de aceite, vierte los huevos.
Inmediatamente, incorpora las setas y los ajos tiernos.
Échale los tacos de queso también.
Tapa la sartén y deja que el queso coja temperatura unos instantes.
Vigila que no quede cuajada del todo, que tenga un punto jugoso.
Y ya la puedes servir al plato.
Finalmente, decora con hierbas.
Y ya la puedes servir. ¡Buen provecho!