El Congost del Mu, situado en la comarca de la Noguera (Lleida), es uno de esos espacios naturales que pasan desapercibidos pese a su valor paisajístico y a su proximidad con el conocido Congost de Mont-rebei. El paso del río Segre ha modelado este desfiladero, que hoy ofrece distintas opciones para disfrutar de la naturaleza, desde actividades acuáticas y escalada hasta rutas a pie accesibles para la mayoría de visitantes.
Dónde está y cómo llegar al Congost del Mu
Para llegar al Congost del Mu es necesario atravesar Balaguer y Sant Llorenç de Montgai. El acceso en coche está bien señalizado y conduce hasta las zonas habilitadas como aparcamiento en los municipios de Camarasa y Alòs de Balaguer, los dos principales puntos de inicio de las rutas a pie.
Desde Camarasa, el parking más cercano es el denominado Parking Congost del Mu, situado antes de cruzar el Pont del Pastor. Se trata de una pequeña explanada de tierra con capacidad limitada. En el caso de Alòs de Balaguer, los aparcamientos recomendados se encuentran en la Font del Pont y la Font de l’Espadella, ambos bien indicados.
Qué ruta elegir: opción corta o recorrido completo
La elección del punto de inicio depende del tipo de excursión que se quiera realizar. Para quienes buscan una experiencia más completa y exigente, la ruta que arranca en Alòs de Balaguer es la más adecuada. Este itinerario tiene una longitud aproximada de 14 kilómetros, presenta algunos tramos con desnivel y permite recorrer el congosto en toda su extensión.
Por el contrario, la ruta corta es la opción más popular y accesible. Comienza en el parking de Camarasa y llega hasta el puente colgante de madera. Es un recorrido lineal, sin desnivel y de unos 4 kilómetros en total, ideal para familias, personas con poco tiempo o quienes prefieren un paseo tranquilo.
Cómo es la ruta a pie desde Camarasa
Desde el parking de Camarasa, el camino continúa por una pista de tierra cerrada al tráfico general, cómoda y bien acondicionada. El río Segre acompaña buena parte del recorrido y se deja ver entre la vegetación, aportando uno de los paisajes más característicos del congosto.
A lo largo del trayecto se pasa junto a varios edificios abandonados, antiguos complejos industriales que no son accesibles al público, y más adelante se alcanza la central hidroeléctrica de Camarasa, una instalación centenaria que sigue en funcionamiento. Tras la presa aparece una pasarela metálica elevada, corta, pero con cierta sensación de altura, especialmente si el suelo está mojado.
El último tramo discurre por sendero de tierra hasta una bifurcación señalizada. Siguiendo por la izquierda se llega al puente colgante de madera, que se balancea ligeramente pero resulta seguro. Desde este punto, la ruta corta finaliza y el regreso se realiza por el mismo camino.
Consejos prácticos antes de la visita
La ruta corta tiene una duración aproximada de entre una hora y una hora y media, no presenta desnivel y su dificultad es muy baja. Aun así, es recomendable llevar agua, sobre todo en días calurosos, y calzado cómodo. Las pasarelas metálicas pueden resultar incómodas para perros o personas con vértigo, y la ruta completa no es aconsejable para niños muy pequeños debido a su longitud.
El Congost del Mu se consolida así como una alternativa poco masificada en temporada baja y fácil de recorrer para quienes buscan una excursión accesible en un entorno natural singular, lejos de los circuitos turísticos más concurridos.
