Con la llegada del otoño toca hacer un cambio de armario. Las camisetas, los pantalones cortos y la ropa más ligera dejan paso a los jerséis, los abrigos, las mantas y los nórdicos. El problema llega cuando hay que encontrar un lugar para guardar todas estas prendas durante los próximos meses y el armario parece que no da más de sí. Por eso, te explicamos el truco barato y definitivo para hacer el cambio de armario y ganar espacio en casa.
Algunos trucos que pueden facilitarte la vida
Pero no hay que comprar un mueble nuevo ni ampliar el espacio disponible. Hay algunos accesorios económicos que permiten aprovechar mucho mejor cada rincón de casa y mantener la ropa protegida y ordenada. Entre las opciones más prácticas están las bolsas de almacenamiento al vacío y los organizadores plegables.
Los nórdicos, las mantas y los abrigos son algunas de las prendas que más espacio ocupan cuando llega el momento de guardarlas. Aunque no sean especialmente pesadas, su volumen puede dificultar mucho la organización, sobre todo en armarios pequeños. Las bolsas de vacío son una solución sencilla porque permiten extraer el aire que queda entre las prendas y reducir considerablemente su volumen. Solo hay que introducir la ropa, cerrar la bolsa herméticamente y extraer el aire con una aspiradora a través de la válvula.
Una de las alternativas disponibles en IKEA son las SPANTAD, que se venden en paquetes de dos unidades y tienen unas dimensiones de 67 por 100 centímetros. Su precio ronda los cinco euros, lo que las convierte en una opción económica para el cambio de temporada. Este sistema permite guardar más ropa en el mismo espacio y puede ser especialmente útil para aprovechar zonas como el espacio que queda bajo la cama. Ahora bien, no todas las prendas son adecuadas para permanecer comprimidas durante mucho tiempo. En el caso de los abrigos de plumas o de algunos tejidos delicados, es preferible optar por otros sistemas de almacenamiento que eviten deformaciones.
Organizadores plegables para tenerlo todo ordenado
No siempre es necesario reducir el volumen de la ropa. Para las prendas más delicadas, los accesorios y aquellas prendas que queremos mantener perfectamente dobladas, los organizadores de tela pueden ser una alternativa muy práctica. Las bolsas SKUBB de IKEA incorporan cremallera y asas, y disponen de pequeñas zonas de ventilación que permiten circular el aire. Son útiles para guardar ropa de cama, prendas de ropa y otros elementos que queremos tener protegidos hasta la próxima temporada.
La clave es combinar las dos opciones: bolsas de vacío para las prendas más voluminosas y organizadores para la ropa que necesita más cuidado. De esta manera, es posible hacer el cambio de armario de otoño sin gastar mucho y, sobre todo, sin tener que buscar más espacio en casa.
