Doctor Bueno, médico: “Las personas que duermen mal o poco aumentan su riesgo cardiovascular”

Dormir poco puede acabar normalizándose entre madrugones, obligaciones y jornadas que se alargan. Sin embargo, acostumbrarse al cansancio no significa que el organismo esté descansando lo suficiente. El doctor Fernando Fernández Bueno, conocido como Doctor Bueno, advirtió en El Faro, de la Cadena SER, de las consecuencias que puede tener un descanso insuficiente: “Las personas que duermen mal o poco aumentan su riesgo cardiovascular”. Su advertencia relaciona el sueño con la salud, más allá de sentirse despejado.

La reflexión surgió durante una consulta de José Luis Sastre, quien describió horarios que obligaban a despertarse de madrugada y noches de apenas tres o cuatro horas. El médico rechazó la idea de que dormir tan poco sea suficiente y señaló la importancia de revisar la organización del trabajo para encontrar tiempo de descanso. También insistió en que ese sueño debe ser reparador, en lugar de limitarse a permanecer tumbado entre despertares.

Dormir mal aunque pasemos horas en la cama

La advertencia coincide con el enfoque de la Asociación Americana del Corazón, que incluye el sueño entre los pilares de la salud cardiovascular. La entidad recomienda que los adultos procuren dormir entre siete y nueve horas por noche. Además, recuerda que descansar de manera insuficiente o con mala calidad habitualmente se relaciona con un mayor riesgo de hipertensión y enfermedades del corazón.

Usar el móvil antes de dormir puede ser perjudicial para tu salud
Usar el móvil antes de dormir puede ser perjudicial para tu salud

Pero contar horas no resuelve toda la cuestión. La continuidad del sueño, los horarios y la sensación de recuperación también forman parte de un descanso saludable. Despertarse repetidamente o mantener rutinas muy irregulares puede afectar a esa calidad. Por eso, evaluar cómo dormimos exige observar tanto la duración como las interrupciones y el estado en el que afrontamos el día siguiente, sin reducirlo todo a una cifra en el reloj.

La desconexión antes de acostarse

Entre las medidas que pueden facilitar el sueño están mantener horarios regulares y reservar un periodo tranquilo antes de acostarse. La Asociación Americana del Corazón propone reducir las luces, evitar las pantallas y dedicar ese tiempo a actividades relajantes. El objetivo es crear una transición entre las exigencias del día y el momento de dormir, con una rutina que pueda sostenerse de forma habitual.

Si las dificultades persisten pese a esos cambios, conviene consultar con un profesional sanitario para valorar sus posibles causas. Dormir mal no debe asumirse como una consecuencia inevitable de tener responsabilidades. La advertencia del Doctor Bueno invita precisamente a prestar atención a un hábito que puede quedar relegado: proteger el tiempo de descanso y comprobar si realmente permite recuperarse para afrontar la jornada siguiente.