Hay expresiones que repetimos casi sin darnos cuenta en catalán. Forman parte del lenguaje automático, ese que aparece cuando hablamos sin pensar, cuando reaccionamos rápidamente o cuando queremos resumir una idea con pocas palabras. Muchas de estas fórmulas las decimos en castellano por costumbre, por el entorno o simplemente porque las hemos oído siempre así. Pero el catalán, como cualquier lengua viva, tiene recursos de sobra para decir exactamente lo mismo, con matices propios y, a menudo, con una fuerza expresiva muy particular.

Recuperar estas expresiones no es una cuestión de purismo ni de obligación. Es, sobre todo, una manera de tomar conciencia del catalán real, el que ha pasado de generación en generación y que todavía hoy encaja perfectamente en las conversaciones cotidianas.

Tres expresiones castellanas que decimos en catalán

Ya te vale

Es una expresión muy común cuando queremos reprochar algo a alguien, a menudo con un punto de ironía, de complicidad o de crítica suave. No siempre es un reproche duro; muchas veces tiene más que ver con la sorpresa o la decepción que con el enfado.

En catalán, ja et val funciona exactamente igual. Tiene el mismo tono, la misma intención y se utiliza en contextos muy similares. Es una expresión viva, coloquial y absolutamente natural, tanto en conversaciones familiares como entre amigos o compañeros de trabajo.

Ojos que no ven, corazón que no siente

Los dichos populares tienen esa capacidad de resumir una idea compleja en una sola frase. Este, en concreto, expresa la idea de que el desconocimiento puede aliviar el dolor o evitar el sufrimiento.

En catalán, el equivalente es Del que els ulls no veuen, el cor no se’n dol. Es una expresión antigua, documentada desde hace siglos, y muy arraigada a la tradición oral. Mantiene el mismo significado que la versión castellana, pero con una construcción propia que refleja la manera catalana de entender y formular el refrán.

Pagar a tocateja o con dinero contante y sonante

Cuando hablamos de dinero, las expresiones también tienen un peso importante. Decir que algo se paga a tocateja implica inmediatez, claridad y ausencia de deudas o plazos.

En catalán, hay varias formas de expresar esta idea. Pagar al comptat es probablemente la más neutra y la más habitual, especialmente en contextos comerciales. Pero el lenguaje popular también conserva fórmulas más expresivas como pagar trinco-trinco o pagar bitllo-bitllo, que ponen el acento en el gesto directo del pago, sin intermediarios ni esperas.

Estas expresiones, a pesar de sonar muy coloquiales, forman parte del catalán vivo y siguen siendo perfectamente comprensibles hoy.

Una lengua que ya tenemos

Lo más interesante de todo es que no hace falta inventar nada ni hacer traducciones forzadas. Estas expresiones ya existen, se han dicho durante años y siguen funcionando. Simplemente, en muchos casos, han quedado tapadas por el uso constante del castellano en determinados ámbitos.