Tener problemas con los vecinos es un verdadero dolor de cabeza. Y es que cada hogar debería ser un oasis de paz, tranquilidad y confort, pero no siempre ocurre. Por eso, cuando hay conflictos por ruidos entre vecinos, las quejas son continuas. Ahora bien, hoy en día todo está inventado y si no, pronto lo harán. En este sentido, unos científicos suecos han encontrado la solución a los problemas de ruido en edificios. Se trata de un tornillo para dejar de escuchar a tus vecinos

¿Cómo funciona este mágico caracol?

Desde la Universitat de Malmö, en Suècia, han encontrado el bálsamo que muchas comunidades de vecinos necesitan. Concretamente, han diseñado un tornillo para dejar de escuchar a tus vecinos que capta los decibelios y los reduce hasta nueve puntos por debajo de lo que sería el ruido ambiente real. Cabe destacar que este minúsculo aparato está pensado para casas de madera y que, aunque a muchos les puede parecer imposible, tiene una función eficaz y real. 

Imagen de archivo de un niño con las orejas tapadas / Luis Miguel Bugallo Sánchez

El tornillo para dejar de escuchar a tus vecinos cuenta con un molde en el centro que actúa a modo de amortiguador de las ondas sonoras. Una vez se fija el tornillo a la madera, permite que los listones de madera se conecten de forma mecánica, evitando que el sonido se propague a través de ellas. ¿El resultado? Un ambiente mucho más agradable y más silencioso para cada estancia. Aunque se trata de un nuevo invento, seguro que pronto se empezará a distribuir y muchos constructores se interesarán por su adquisición. Sin duda, sería un paso adelante para conseguir que los vecinos tengan mejor relación y que las pequeñas molestias puedan convertirse en casi inexistentes. 

El problema de los ruidos vecinales

Normalmente, los ruidos más molestos entre vecinos son los de las obras. Según la comunidad autónoma, o incluso el municipio, los horarios para hacer obras varía. Sin embargo, normalmente se pueden empezar a hacer ruidos estridentes a partir de las 08:00 horas de la mañana en días laborables y se detienen alrededor de las 19:00 horas de la tarde. En algunos lugares, incluso, se pueden permitir pausas para la siesta. 

Los fines de semana no son todos iguales y en algunos casos se permite que los sábados por la mañana también se pueda trabajar sin que esto sea una infracción. Los festivos o vacaciones estivales son otros de los periodos en que se podrían generar conflictos por no respetar el descanso vecinal. De todas maneras, si tienes problemas en casa y ya no puedes descansar ni pensar por culpa de tus vecinos, lo mejor es que podáis mediar y entender que cada hogar es un mundo intocable y sagrado. Por lo tanto, el respeto es el mejor lenguaje para preservarla.