No ha sido posible. El Girona no ha pasado del empate contra el Elche y es nuevo equipo de Segunda División (1-1). Los de Míchel, que solo les valía ganar, han empezado perdiendo por un golazo de Álvaro Rodríguez en la primera mitad. Arnau Martínez ha empatado al comienzo de la segunda, pero después, entre la precipitación y la falta de acierto, no han sido capaces de marcar el gol que les daba la permanencia. Golpe muy duro para el club catalán y para toda la afición gironina, que ve cómo el equipo tendrá que volver a Segunda después de cuatro temporadas en la máxima categoría.
Álvaro Rodríguez congela Montilivi
El Girona afrontaba este partido como una auténtica final. Y no es una frase hecha. Última jornada de Liga y solo le servía la victoria contra el Elche para mantenerse en Primera División. La evidente importancia del duelo ha provocado un ambiente inmejorable en Montilivi. La afición gironina ha respondido con nota y ha recibido al equipo con todos los honores. Pero el partido, desde el inicio, ha cogido una tónica que no beneficiaba al Girona. Los ataques de los catalanes eran planos, sin muchas ideas y sin asediar la portería de los de Eder Sarabia. Entre los nervios y el hecho de que el rival también se jugaba el descenso, los de Míchel no han sido capaces de someter al Elche de la manera que querían.

De hecho, poco a poco, eran los visitantes los que empezaban a mandar en el partido, aunque tampoco lo traducían en llegadas claras. Hasta que, en el minuto 38, ha llegado la jarra de agua fría a Montilivi. Álvaro Rodríguez, con una media vuelta, ha fusilado la portería de Gazzaniga (0-1). Era la primera ocasión clara de todo el partido y el Girona ha vuelto a mostrar la poca contundencia en el área que le ha hecho llegar a esta situación. Al final de la primera mitad, ha llegado la primera ocasión rojiblanca, con un remate de Bryan Gil que ha rechazado Dituro. Descanso en Montilivi y los de Míchel, obligados a marcar dos goles para soñar con la permanencia.
El gol de Arnau no ha sido suficiente
La segunda mitad no ha podido empezar mejor para el Girona. Minuto 48, disparo de falta de Ounahi, rechace de Dituro y Arnau Martínez ha cazado el rebote para enviar el balón al fondo de la red (1-1). Celebración efusiva en Montilivi, que veía más cerca el objetivo. Solo necesitaba un gol más en toda la segunda parte. Y no encajar, claro. El partido, entonces, ha entrado en una especie de tregua. Ninguno de los dos equipos conseguía incomodar mucho al rival. Cuando faltaba media hora, ha entrado Stuani. Todos los gironins mantenían la esperanza de que se volviera a vestir de héroe. Quien casi lo ha hecho es Germán Valera, que ha rematado fuera por muy poco a la portería defendida por Gazzaniga. El partido pendía de un hilo.

Poco a poco, el Girona ha ido metiendo una marcha más. No le quedaba ninguna otra opción. Un gol lo cambiaba todo. Stuani, en el minuto 73, ha rematado dentro del área, pero un defensa ha rechazado la acción. Poco después, un gran disparo desde fuera del área de Lemar ha impactado de lleno en el larguero. Podía ser esa. Los catalanes, entonces, han asediado la portería del Elche en el tiempo añadido, pero no han sido capaces de marcar el gol de la permanencia. Pitido final del árbitro, descenso del Girona y lágrimas en Montilivi. Tendrán que volver a remar con fuerza para recuperar su lugar en la máxima categoría.