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Siciliana Elbar, una mujer jubilada, ha lanzado una advertencia contundente a los jóvenes estudiantes sobre el futuro del empleo y el impacto de la inteligencia artificial. Durante su intervención en laSexta Xplica, aseguró que la automatización transformará profundamente el mercado laboral y que muchas oportunidades actuales podrían desaparecer antes de que las nuevas generaciones logren consolidarse profesionalmente.

La pensionista sostuvo que, cuando la inteligencia artificial se implante de forma masiva, las empresas preferirán sistemas automatizados capaces de asumir tareas que hoy realizan personas. Su mensaje fue directo, ya que los jóvenes podrán formarse, emprender o buscar trabajo, pero competirán con herramientas cada vez más rápidas, baratas y accesibles para las empresas. Por eso afirmó que su futuro está “más negro que una hormiga”.

La inteligencia artificial amenaza los empleos de entrada

Uno de los riesgos señalados es que los primeros puestos laborales sean precisamente los más fáciles de automatizar. Tareas administrativas, atención básica al cliente, redacción sencilla, análisis de datos o programación inicial ya pueden recibir apoyo de sistemas inteligentes. Para los estudiantes, esto supone que entrar al mercado laboral podría ser más difícil si las empresas reducen las posiciones destinadas a adquirir experiencia.

Una jubilada caminando

Sin embargo, durante el debate también surgió una visión diferente. Un joven defendió que la inteligencia artificial no solo destruye oportunidades, sino que también impulsa innovación y crea nuevas profesiones. La tecnología puede elevar la productividad y liberar a los trabajadores de tareas repetitivas, aunque ese proceso exige formación continua y políticas capaces de proteger a quienes queden desplazados.

Los jóvenes deberán aprender a trabajar junto a la IA

La advertencia de Siciliana no implica que todos los empleos vayan a desaparecer. Los perfiles capaces de combinar conocimientos técnicos, criterio humano, creatividad y comunicación seguirán siendo necesarios. El reto para los estudiantes será utilizar estas herramientas sin depender completamente de ellas, aprender a supervisar sus resultados y desarrollar habilidades que una máquina no pueda reproducir con facilidad.

La realidad es que Siciliana expresó una preocupación social, no una predicción demostrada. También denunció que tanto jóvenes como pensionistas se sienten olvidados por las instituciones. Su frase resume el miedo de muchas personas ante una transformación acelerada y difícil de controlar. La inteligencia artificial puede abrir oportunidades, pero sin adaptación educativa, regulación y protección laboral también puede ampliar la precariedad de quienes intentan comenzar su carrera profesionalmente en los próximos años.