El SEPE ha intensificado el control sobre los beneficiarios de subsidios por desempleo, y las consecuencias pueden ser importantes sobre aquellos que no cumplan con sus obligaciones. Y es que, no comunicar ingresos extraordinarios, como la venta de una vivienda, puede acabar en la retirada de la ayuda y en la obligación de devolver cantidades que superan los 7.000 euros.
Y es que el organismo considera esta omisión una infracción grave. Un caso reciente lo ilustra con claridad: una beneficiaria ha sido obligada a devolver 7.072 euros tras no informar a tiempo del dinero obtenido por la venta de su casa.
Comunicar ingresos no es opcional
La clave está en el momento. No basta con declarar los ingresos en el IRPF meses después. El SEPE exige que cualquier cambio en la situación económica se comunique de forma inmediata, en cuanto se produce.
De este modo, si un beneficiario recibe dinero por la venta de un inmueble, debe notificarlo sin demora. La realidad es que ese ingreso puede afectar directamente al derecho a seguir cobrando el subsidio, ya que estos están sujetos a límites de rentas.
Consecuencias económicas importantes
No cumplir con esta obligación puede tener un impacto elevado. Por un lado, se pierde el derecho a la prestación. Por otro, se exige la devolución de todo lo cobrado indebidamente desde el momento en que se produjo el ingreso no comunicado. Y es que el SEPE no solo revisa el presente, sino también el pasado. Si detecta que se ha cobrado el subsidio sin cumplir los requisitos, reclamará las cantidades, lo que puede suponer miles de euros.
Muchos beneficiarios creen que basta con regularizar la situación en la declaración de la renta, pero no es así. El control del SEPE es independiente y exige comunicación directa.
De este modo, vender una vivienda sin avisar puede considerarse ocultación de ingresos, incluso si posteriormente se declara a Hacienda. La falta de información en tiempo real es lo que genera la sanción. Así pues, la advertencia es clara, ya que cualquier ingreso relevante debe comunicarse inmediatamente. No hacerlo puede implicar perder la ayuda y enfrentarse a devoluciones importantes que, en algunos casos, superan los 7.000 euros.
