Neymar vuelve a situarse en el centro de la polémica. El exjugador del Barça, que ha vuelto al Santos con la voluntad de recuperar sensaciones e intentar llegar al Mundial con el Brasil, ha protagonizado un nuevo episodio tenso en un entrenamiento del conjunto brasileño. Según ha informado Globo Esporte, el conflicto nació después de una acción de Robinho Júnior, hijo del exfutbolista Robinho. El joven, de solo 18 años, habría superado a Neymar con un regate durante una sesión de trabajo con los futbolistas que no habían participado en el empate contra el Palmeiras. El gesto no gustó nada al 10, que lo habría interpretado como una falta de respeto y habría reaccionado con una entrada dura sobre su compañero.
La tensión termina con disculpas
A partir de aquí, la tensión fue a más. El mismo medio brasileño explica que Neymar se irritó y que, a pesar de que Robinho Júnior le pidió que se calmara, la discusión derivó en empujones y forcejeos. La situación habría llegado hasta el punto de que al menos una persona consultada por Globo Esporte asegura haber visto a Neymar dando una bofetada al joven jugador del Santos. Todo ello dejó un ambiente muy enrarecido en el centro de entrenamiento Rei Pelé, sobre todo porque entre ambos había hasta ahora una relación cercana, descrita incluso como la de un padrino con su ahijado por la proximidad de Neymar con el entorno de Robinho Júnior.

Después del incidente, los representantes del hijo de Robinho pidieron explicaciones al club por lo que había pasado. Según la misma información, Neymar habló posteriormente con el joven futbolista para disculparse por su comportamiento impulsivo. El Santos, sin embargo, ha optado por no hacer declaraciones públicas sobre el episodio, en un momento deportivo también delicado para el equipo. El conjunto brasileño no atraviesa una situación cómoda ni en la Copa Sudamericana ni en el campeonato doméstico, y cualquier ruido alrededor de la plantilla aún complica más el clima interno. A pesar de ello, el entrenador Cuca ha confirmado que Neymar estará en la convocatoria para el partido del martes contra Recoleta, en Paraguay.
El Mundial, cada vez más lejos
El caso llega en un momento especialmente incómodo para el crack brasileño. Neymar continúa soñando con disputar su último Mundial con la selección de Brasil, pero el camino se le ha complicado mucho. Las lesiones, las dudas sobre su estado físico y los líos en los que se ha visto implicado desde su regreso al Santos no ayudan a reforzar su candidatura. El exblaugrana necesita continuidad, minutos y una imagen mucho más sólida para convencer a Carlo Ancelotti, pero episodios como este juegan claramente en su contra. El talento nunca ha estado en discusión, pero ahora el problema es otro: demostrar que aún puede ser fiable dentro y fuera del terreno de juego.