La Seguridad Social confirmó un cambio histórico ya que los trabajos a tiempo parcial contarán como si fueran jornadas completas para efectos de cotización. Esto significa que cada día trabajado, aunque sea por unas pocas horas, se contabilizará como un día completo. Hasta ahora, los contratos parciales implicaban menos días cotizados, retrasaban el acceso a la jubilación y reducían la cuantía de la pensión final. Esta medida afecta especialmente a mujeres, jóvenes y trabajadores con empleos temporales o discontinuos.

El cambio se produce tras una sentencia del Tribunal Constitucional que consideró discriminatorio el sistema anterior, especialmente para las mujeres, que constituyen la mayoría de los contratos a tiempo parcial. Con esta adaptación, cualquier jornada, ya sea de 1, 2, 4 o 20 horas, cuenta como un día completo. Así, se reconoce de forma más justa el esfuerzo de quienes han trabajado durante años bajo condiciones parciales, corrigiendo una desigualdad histórica.

Beneficiarios y sectores más afectados

Esta medida beneficia a millones de personas que han trabajado en sectores como comercio, hostelería, limpieza, cuidados o por lo general, en cualquier empleo por horas. Aquellos con múltiples contratos parciales a lo largo de su vida laboral verán reflejado su esfuerzo de manera más adecuada y justa, sumando años completos de cotización que antes no se contabilizaban como se debía. Esto no solo incrementa los años cotizados, sino que también facilita alcanzar los 15 años necesarios para acceder a la jubilación contributiva.

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Además, quienes antes se quedaban cortos en años cotizados ahora podrán cumplir los requisitos con mayor facilidad. Esto supone un cambio significativo para personas que habían trabajado durante largos periodos en empleos parciales y que, sin este ajuste, no alcanzaban los mínimos legales para la pensión. También garantiza que la Seguridad Social cumpla con los principios de igualdad y no discriminación en la cotización.

Impacto en la pensión y jubilación

El efecto directo de este cambio es una pensión más alta. Al aumentar los años cotizados, la base reguladora sobre la que se calcula la jubilación mejora, lo que se traduce en ingresos más justos para quienes han trabajado en condiciones parciales. Además, facilita el acceso a la jubilación contributiva, reduciendo la brecha entre trabajadores a tiempo completo y parcial y asegurando que nadie se quede atrás por el tipo de contrato que haya tenido.

Así pues, esta modificación supone un reconocimiento real del esfuerzo laboral de millones de españoles, corrige injusticias históricas y garantiza que los contratos a tiempo parcial dejen de ser un obstáculo para una jubilación digna.