La comarca de Osona es un paraíso para todos aquellos a quienes les gustan las rutas senderistas y rodearse de paisajes naturales únicos. Con pueblos llenos de encantos, en esta ocasión nos fijamos en uno que está situado en un entorno idílico que nos permite explorar la zona, con rutas a pie o en bicicleta. Estamos hablando de Vidrà, que tiene una ruta para disfrutar en familia que te conduce hasta una cascada espectacular: el Salt del Molí.
Vidrà: descripción del municipio
Vidrà es un municipio situado al norte de la comarca de Osona, en el límite con el Ripollès y la Garrotxa, con una población de 167 habitantes, según datos del INE en 2025. Tiene poco más de 34 km², pero su situación lo convierte en un lugar perfecto: rodeado por las montañas del Prepirineo, al norte con la sierra de Milany y Santa Magdalena y al sureste por la Serralada Transversal, con cimas como el del Puigsacalm, Puig Curull, Puig Tosell, Puig dels Llops y el Puig de les Àguiles.
Desde algunas cimas de Vidrà se pueden ver lugares como la Bahía de Roses, Llano de Vic-Montseny, Pedraforca, Serraladas del Cadí y del Canigó. Además, también destaca por los hayedos, robledales y prados situados en el entorno, así como diversos saltos de agua y fuentes. De hecho, según informa el ayuntamiento del municipio, Vidrà tiene una red de carreteras rurales y caminos de más de 60 kilómetros, que permiten descubrir todos estos paisajes haciendo excursiones.
Aparte de la naturaleza, este pequeño pueblo de Osona también conserva patrimonio arquitectónico interesante, como diversas ermitas románicas, entre las cuales destacan Santa Margarida de Cabagès, Sant Bartomeu de Covildases y Santa Magdalena de Cambrils. También conserva los restos del Castillo de Milany, un puente medieval y masías llenas de historia
La ruta hasta el Salt del Molí en Vidrà
Desde Vidrà se puede acceder al Salt del Molí, un salto de agua de 20 metros del río Ges escondido entre hayedos y robledales. Forma parte del PR C47 o Camí Vora Ges, de Torelló a Vidrà. Para llegar, se puede ir caminando desde el pueblo a través de caminos que se adentran en los bosques, ofreciendo un paisaje majestuoso, sobre todo en época de otoño. En total, se tarda poco más de 3 horas en completar el recorrido circular, que supera los 5 kilómetros. Además del espectacular entorno natural, el itinerario pasa por el Pont de Salgueda, que tiene un grabado del año 1841 y que es todo un tesoro a visitar, y también por el Molí de Salt que le da nombre. Según diversos usuarios, este es el tramo más bonito del río Ges, afluente del río Ter que nace en el Mas de la Coma de Cabagés. Si quieres completar el recorrido, puedes consultar todo el itinerario detallado en Wikiloc.
