Noemí Casquete se ha convertido en un referente al abordar temas tabúes relacionados con la sexualidad. Habló abiertamente de aquellos temas que nadie se atreve y dio respuesta a algunas preguntas. Así creció su popular blog sobre sexualidad. La joven cree que hace mucha falta educación en esto temas. Disfrutamos de la sexualidad pero es un tema tan tabú como la muerte. Aunque lo vemos como algo natural, no queremos hablar de ello en público, ni tan siquiera a veces con nuestra pareja.
Se destaca que la sexualidad ha sido manipulada a lo largo de los siglos y es una herramienta fundamental en nuestras vidas. La conexión con nuestro placer se ve afectada por esta manipulación, lo que nos aleja de una relación natural con nuestra propia sexualidad. El sexo no es solo físico; también tiene un componente emocional significativo. Las experiencias sexuales generan sustancias químicas y hormonas que afectan nuestras emociones.
Para ella, la religión ha hecho mucho daño al sexo. Su idea es convertir la idea que todo el mundo tiene del sexo y del placer. Llevarlo a un terreno más espiritual y natural. En este podcast habla también abiertamente sobre el poder que tiene la pornografía en los jóvenes, conocen el sexo a través de estas páginas webs.
El porno no es la vida real
Lo que ven en los vídeos no es real. Noemí explica lo que habría que hacer "20 minutos antes y tus relaciones cambiarán para siempre". Son muchos los que creen que no hay que hacer ninguna preparación previa para llevar a cabo el acto sexual, lo hacen de forma brusca y rápida. Por ello suceden experiencias insatisfactorias. La anticipación, la seducción y el ritmo lento son esenciales para elevar el deseo y el placer. Tomarse tiempo para explorar, tocar, observar y no ir directamente al clímax, que la intimidad mejora cuando hay atención plena, sin prisa
Antes del acto sexual deberías hablar con tu pareja sobre los límites, los deseos y las preferencias. Crear un ambiente de seguridad y conexión emocional. Empezar con un juego lento, caricias y atención emocional. Admirar el cuerpo de la pareja y generar deseo en la mirada, así como moverte con lentitud y permitir que el cuerpo se adapt al placer.
