Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, muchas personas se plantean una misma pregunta: ¿cada cuánto es recomendable lavarse el pelo para mantenerlo sano? Durante años han circulado numerosos mitos sobre la higiene capilar, especialmente la creencia de que lavarse el pelo demasiado a menudo con champú puede ser perjudicial. Ahora, una investigación científica aporta nuevas evidencias que cuestionan esta idea tan extendida. Ni un día a la semana ni siete: un estudio confirma cada cuánto tienes que limpiarte el pelo.
Los expertos analizan cada cuánto se tiene que lavar el pelo
El estudio The Impact of Shampoo Wash Frequency on Scalp and Hair Conditions, publicado en la National Library of Medicine de los Estados Unidos, ha analizado el impacto de la frecuencia de lavado sobre la salud del cuero cabelludo y del pelo. Los resultados indican que lavarse regularmente con champú no solo no es perjudicial, sino que puede aportar beneficios importantes para el bienestar capilar.

La investigación recopiló datos epidemiológicos e información sobre diferentes tratamientos relacionados con el cuidado del pelo. Después de analizar los resultados, los investigadores concluyeron que muchas personas consiguen un estado óptimo de limpieza y salud capilar con una media de cinco lavados semanales.
Esta conclusión contradice la creencia popular según la cual el uso frecuente de champú debilita el pelo o perjudica el cuero cabelludo. Según los autores del estudio, no se han encontrado evidencias sólidas que sostengan esta afirmación, ni desde un punto de vista objetivo ni subjetivo. Sin embargo, los especialistas recuerdan que no existe una fórmula universal válida para todo el mundo. La frecuencia ideal de lavado depende en gran parte del tipo de pelo y de las características individuales de cada persona.
Los diferentes tipos de pelo
En el caso del pelo graso, los expertos señalan que una limpieza más frecuente puede ser beneficiosa. Cuando el cuero cabelludo produce una cantidad elevada de sebo, lavarlo a menudo ayuda a evitar su acumulación y puede reducir el riesgo de sufrir afecciones como la dermatitis seborreica. Por el contrario, las personas con pelo seco o fino tendrían que moderar la frecuencia de los lavados. Un exceso de limpieza podría eliminar los aceites naturales que protegen la fibra capilar y contribuyen a mantenerla hidratada. En estos casos, también se recomienda utilizar champús nutritivos adaptados a las necesidades específicas del pelo.

La Clínica Universidad de Navarra destaca otros hábitos que contribuyen a preservar la salud capilar. Entre las recomendaciones principales se encuentran elegir un champú adecuado y realizar masajes suaves en el cuero cabelludo durante el lavado. También proteger el cabello antes y después de la exposición solar y evitar peinados que generen una tracción excesiva. Los especialistas también insisten en la importancia de mantener una alimentación equilibrada y rica en vitaminas. Una buena nutrición, combinada con una higiene adecuada y productos específicos para cada tipo de cabello, es clave para favorecer un crecimiento fuerte, saludable y con un aspecto brillante durante todo el año.