Luciano Churio, consultor inmobiliario, lanza una advertencia clara sobre invertir en vivienda en Barcelona. Y es que siendo un ciudadano normal es prácticamente imposible hacerlo con éxito. Los precios de los pisos, sumados a impuestos, gastos de gestión y costes financieros, hacen que el mercado quede prácticamente reservado a grandes fondos o inversores con alto capital. “No es viable para gente de a pie" que quiere generar un extra con el real estate, asegura Churio.
Según el experto, la situación se ha agravado en los últimos años. La demanda es muy alta, los precios no dejan de subir y los impuestos vinculados a la compra y venta de propiedades son cada vez más pesados. Todo esto, junto a la dificultad de acceder a hipotecas y las exigencias de los bancos, hace que un ciudadano medio tenga pocas posibilidades reales de invertir y obtener rentabilidad.
Barcelona es inaccesible para pequeños inversores
Churio explica que los costes no se limitan al precio de compra. Existen impuestos de transmisiones patrimoniales, gastos notariales, registro de la propiedad, tasas municipales y, en algunos casos, impuestos sobre beneficios futuros. Además, si se busca financiación, los intereses de la hipoteca y las exigencias de avales hacen que el riesgo financiero sea alto. Para un particular, estas barreras hacen que la inversión deje de ser rentable o incluso posible.
Otro factor que señala el consultor es la competencia feroz con grandes fondos de inversión, que compran bloques enteros de viviendas y pueden negociar mejores precios, reducir costes y absorber riesgos que un pequeño inversor no puede asumir. “Si no tienes un capital considerable y un equipo detrás, simplemente no compites”, añade Churio.
Alternativas para quienes quieren entrar en el mercado
A pesar de lo complicado que es el mercado barcelonés para ciudadanos normales, conviene explorar opciones alternativas como invertir en ciudades con precios más asequibles, buscar cooperativas de vivienda o participar en fondos inmobiliarios que permiten entrar con menor capital. Estas fórmulas no otorgan control total sobre la propiedad, pero sí permiten acceder a rentabilidad sin exponerse a los riesgos de comprar directamente en Barcelona.
Así pues, la realidad es que invertir en Barcelona es un terreno casi exclusivo para grandes jugadores. Para los ciudadanos de a pie, la clave está en informarse, buscar alternativas y no dejarse llevar por la idea de que se puede entrar en un mercado que, según Churio, está prácticamente blindado frente a pequeños inversores.
