La inquietud ha sido inmediata para miles de pensionistas que han visto que no les llega nada a su cuenta de banco. Tras el 31 de marzo, muchos han visto como su pensión desaparecía de la cuenta bancaria sin previo aviso. Sin embargo, la realidad es que no se trata de una pérdida definitiva. La Seguridad Social ha aplicado una suspensión cautelar por no haber presentado a tiempo la fe de vida, un requisito obligatorio para quienes residen en el extranjero.

Y es que este procedimiento sigue siendo imprescindible para acreditar que el beneficiario continúa con vida y mantiene el derecho a cobrar la prestación. Sin este trámite, el sistema bloquea automáticamente el pago, aunque permite reactivarlo en cuanto se regularice la situación.

Como se puede reactivar la pensión paso a paso

El primer movimiento debe ser inmediato y es el de presentar la fe de vida con carácter urgente. En 2026, existen varias vías rápidas para hacerlo. La más ágil es a través de la aplicación VIVESS, que permite al jubilado identificarse mediante reconocimiento facial desde su móvil. La validación llega al Instituto Nacional de la Seguridad Social de forma prácticamente instantánea.

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También existe la opción presencial, acudiendo al consulado español correspondiente para obtener la fe de vida consular. En algunos países, incluso es válido un certificado emitido por autoridades locales, como un acta notarial o un documento policial, que posteriormente debe enviarse al organismo gestor.

Cuando se vuelve a cobrar y qué pasa con los atrasos

Una vez presentada la documentación, el proceso de reactivación se pone en marcha. La pensión vuelve a abonarse de forma habitual, pero además se incluyen los importes que quedaron retenidos desde abril. Estos atrasos suelen pagarse en un único ingreso o junto a la siguiente mensualidad.

El plazo estimado para que el dinero llegue a la cuenta oscila entre 30 y 60 días desde la validación de la fe de vida. No es inmediato, pero sí garantizado si el trámite se completa correctamente. Así pues, la clave está en actuar rápido y no dejar pasar más tiempo. Además, conviene tener en cuenta un detalle importante: este 2026 exige una segunda presentación de la fe de vida en septiembre. Si no se cumple con este nuevo plazo, la pensión volverá a suspenderse en octubre, repitiendo el mismo problema.