El alquiler se ha convertido en una de las principales preocupaciones económicas para miles de hogares en España. Sin embargo, lo que muchos inquilinos no saben es que existe una deducción fiscal que todavía sigue vigente para determinadas personas que viven de alquiler desde hace años. Se trata de un beneficio que Hacienda mantiene para quienes firmaron su contrato antes de 2015.
Durante mucho tiempo, la normativa del IRPF permitía deducir una parte del alquiler en la declaración de la renta. Esta ventaja fiscal desapareció para los nuevos contratos firmados a partir del 1 de enero de 2015, cuando se eliminó la deducción estatal para el alquiler de vivienda habitual. Desde entonces, quienes han firmado contratos posteriores ya no pueden aplicarla en el ámbito estatal, aunque en algunas comunidades autónomas existen ayudas similares.
La deducción que sigue vigente para algunos inquilinos
La realidad es que quienes firmaron su contrato de alquiler antes de 2015 pueden seguir aplicando la deducción en la declaración de la renta cada año, siempre que cumplan los requisitos de ingresos que establecía la normativa en ese momento. Este detalle pasa desapercibido para muchos contribuyentes, que desconocen que ese beneficio fiscal sigue activo para ellos.
Además, el paso del tiempo no elimina automáticamente ese derecho. Aunque hayan pasado muchos años desde la firma del contrato, el elemento clave es la fecha del acuerdo original. Si ese contrato inicial se firmó antes de 2015, la deducción estatal puede seguir aplicándose. Incluso en situaciones en las que el contrato se ha renovado, el propietario ha cambiado o se han actualizado algunas condiciones, el derecho a deducir el alquiler puede mantenerse si se considera que el contrato original sigue siendo anterior a esa fecha.
Por qué muchos inquilinos no aplican esta deducción
Los expertos fiscales insisten en que miles de personas podrían estar ahorrando dinero cada año en su declaración de la renta y no lo hacen simplemente porque desconocen esta norma. En muchos casos, los inquilinos llevan tantos años en la misma vivienda que no recuerdan exactamente cuándo firmaron el contrato inicial.
Por eso, los asesores recomiendan revisar la documentación del alquiler antes de presentar la declaración. Si el contrato se firmó antes de 2015 y se cumplen los límites de ingresos establecidos, es posible deducir un porcentaje del alquiler pagado durante el año. Así pues, aunque la deducción desapareció para los nuevos contratos hace más de una década, sigue vigente para muchos inquilinos que firmaron antes de esa fecha. Un detalle fiscal que puede suponer un ahorro de cientos de euros cada año en la declaración de la renta.
