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Retrasar la jubilación hasta los 68 años puede generar un incentivo de más de 12.000 euros para determinados trabajadores. La clave está en acogerse a la jubilación demorada, una modalidad destinada a quienes continúan trabajando después de alcanzar su edad ordinaria. La Seguridad Social permite elegir entre aumentar la pensión mensual, cobrar una cantidad única o combinar ambas fórmulas.

En 2026, la edad ordinaria es de 65 años para quienes acrediten al menos 38 años y tres meses cotizados. Para quienes no alcancen ese periodo, se sitúa en 66 años y diez meses. Por tanto, jubilarse a los 68 puede representar tres años completos de demora en el primer caso o algo más de un año en el segundo, con incentivos muy diferentes.

El pago único puede superar los 12.000 euros

Una de las posibilidades consiste en recibir una cantidad a tanto alzado al acceder finalmente a la pensión. El importe se calcula por cada año completo trabajado después de alcanzar la edad ordinaria y depende de la pensión reconocida y de los años cotizados. Las carreras superiores a 44 años y seis meses disfrutan de una mejora adicional en este cálculo.

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El incentivo puede situarse aproximadamente entre 5.000 y 12.000 euros por cada año completo de demora. Esto significa que una persona con una base reguladora elevada y una larga carrera profesional puede superar los 12.000 euros acumulados al jubilarse a los 68. Cuando existen dos o tres años completos de retraso, el cheque total puede ser considerablemente mayor.

También se puede aumentar la pensión durante toda la vida

La segunda opción permite añadir un 4% a la pensión por cada año completo trabajado después de la edad ordinaria. Desde abril de 2025, a partir del segundo año también se reconocen incrementos del 2% por cada seis meses adicionales. Este complemento se incorpora a las mensualidades y se mantiene durante toda la vida del pensionista.

La realidad es que jubilarse a los 68 no garantiza automáticamente un cheque de 12.000 euros. Todo depende de la edad ordinaria individual, los años cotizados, la base reguladora y la modalidad seleccionada. Antes de decidir, conviene utilizar el simulador de la Seguridad Social y comparar el pago único con el aumento vitalicio. En algunos casos compensa cobrar inmediatamente; en otros, una pensión mensual más alta termina aportando mucho más dinero.