Los científicos que estudian el cambio climático llevan años advirtiendo de que el clima en España podría transformarse de forma radical en las próximas décadas. Las proyecciones de organismos internacionales y de instituciones meteorológicas apuntan a un escenario en el que los fenómenos extremos serán cada vez más frecuentes y más intensos.

Según diferentes estudios y previsiones de entidades como el IPCC o la AEMET, el país podría experimentar cambios profundos antes de 2050 que afectarían tanto a las temperaturas como a las lluvias y al nivel del mar.

Más DANAs y lluvias torrenciales

Uno de los cambios más destacados sería la evolución de las DANAs o depresiones aisladas en niveles altos. Los expertos creen que estos episodios podrían volverse más destructivos debido al calentamiento del mar Mediterráneo. Aunque se espera que llueva menos días al año, con una posible reducción de hasta el 20% de las precipitaciones totales, cuando lleguen las lluvias lo harán con mayor intensidad. El motivo es que un Mediterráneo más cálido puede aportar más energía y humedad a las tormentas.

Lluvia Ibiza / EFE: T. Escobar

Esto significa que los periodos de sequía podrían ser más largos, pero cuando se rompan, las precipitaciones podrían provocar inundaciones repentinas y episodios meteorológicos mucho más violentos que los actuales. Es decir, que todo irá al extremo.

Veranos extremos y cambios en el clima

Otro de los cambios que señalan los expertos es el aumento del calor extremo. Algunas proyecciones apuntan a que determinadas zonas del sur de España podrían alcanzar temperaturas cercanas a los 50 grados en verano en episodios puntuales. Además, las llamadas noches tropicales, en las que la temperatura no baja de los 20 o 25 grados, podrían convertirse en algo habitual en gran parte del país, dificultando el descanso durante los meses más calurosos.

Este aumento del calor podría transformar el clima mediterráneo tradicional en un clima mucho más seco. Algunas ciudades del litoral mediterráneo podrían acabar teniendo condiciones similares a las que hoy se encuentran en regiones del norte de África. A todo esto se sumaría otro factor importante: el aumento del nivel del mar. Las previsiones indican que podría subir entre 10 y 23 centímetros antes de 2050, lo que incrementaría el riesgo de inundaciones en zonas costeras durante temporales. 

Así pues, los expertos dibujan un escenario de clima mucho más extremo, con sequías más largas, calor más intenso y episodios de lluvias torrenciales más violentos que los actuales.