Cada campaña de la renta se repite el mismo problema: miles de contribuyentes dejan pasar deducciones a las que tienen derecho simplemente porque no las conocen. Según asesores fiscales, en Catalunya muchos inquilinos están perdiendo una deducción autonómica de hasta 1.000 euros por el alquiler de su vivienda habitual.

El problema no es que Agencia Tributaria rechace la deducción, sino que muchos contribuyentes ni siquiera la aplican cuando hacen la Declaración de la Renta. En muchos casos el borrador no la incluye automáticamente, por lo que si el contribuyente no la marca manualmente, el beneficio fiscal se pierde y deja a muchoas personas sin una importante ayuda económica.

Una deducción de hasta 1.000 euros

La deducción autonómica de Catalunya permite desgravar el 10 % de las cantidades pagadas por el alquiler durante el año, con un límite máximo que puede alcanzar los 1.000 euros. Sin embargo, ese importe máximo solo suele alcanzarse en declaraciones conjuntas. En declaraciones individuales el límite habitual se sitúa en torno a los 500 euros.

Pisos en alquiler. Foto Europa Press

Para poder aplicar esta deducción es necesario cumplir varios requisitos. El primero es ser arrendatario de una vivienda habitual, es decir, que el inmueble alquilado sea el domicilio fiscal del contribuyente. Además, la persona debe estar empadronada en Catalunya y cumplir los límites de ingresos fijados por la normativa autonómica. En general, los ingresos no pueden superar aproximadamente 30.000 euros anuales en declaraciones individuales o 45.000 euros en declaraciones conjuntas.

Quién puede beneficiarse de la deducción

Esta deducción está pensada especialmente para determinados perfiles de contribuyentes. Por ejemplo, pueden acceder a ella los jóvenes menores de 32 años, personas que hayan estado en desempleo durante parte del año o contribuyentes con discapacidad reconocida.

También pueden aplicarla los hogares que destinan más del 10 % de sus ingresos al pago del alquiler, así como algunos colectivos específicos recogidos por la normativa autonómica. Los asesores fiscales recomiendan revisar siempre el apartado de deducciones autonómicas cuando se realiza la declaración, ya que muchas de estas ventajas fiscales no aparecen activadas automáticamente en el borrador.

Para aplicarla correctamente es importante tener a mano el contrato de alquiler, los recibos de pago y el NIF del arrendador, datos que pueden ser requeridos por la administración. Por eso, los expertos insisten en que revisar bien las deducciones autonómicas puede marcar la diferencia entre pagar más impuestos o recuperar una cantidad importante de dinero en la declaración.