Deja de hacer eso con el cepillo de dientes: el error que mucha gente comete en su higiene dental

Cepillarse los dientes es un gesto cotidiano que la mayoría de las personas hacen de manera automática. Sin embargo, muchos de los hábitos que se consideran correctos pueden ser, en realidad, perjudiciales para la salud bucodental. Según explica María José Guerrero, miembro del Colegio Oficial de Odontólogos, existen errores muy habituales que pueden desgastar el esmalte dental o reducir la eficacia del cepillado.

¿Cuál es el mejor momento para cepillarse los dientes?

Uno de los errores más frecuentes al cepillarse los dientes es mojar el cepillo antes o después de aplicarle la pasta de dientes. La especialista asegura que este gesto no es necesario y hasta puede disminuir la concentración de los principios activos del dentífrico. Haciendo que su acción sea menos efectiva durante el cepillado.

Imatge de les dents d'un infant / Foto: Josef Pichler
Imagen de los dientes de un niño / Foto: Josef Pichler

Otro aspecto importante es el momento en que nos cepillamos los dientes después de comer. Guerrero recomienda esperar aproximadamente 15 minutos antes de empezar el cepillado. Este tiempo permite que la saliva recupere de manera natural el pH de la boca, especialmente después de haber consumido alimentos o bebidas ácidas. De esta manera, se reduce el riesgo de desgastar el esmalte dental. En cuanto al cepillo, no es necesario que sea de cerdas duras. De hecho, la odontóloga recomienda utilizar uno de dureza suave o media, ya que ofrece una limpieza eficaz sin agredir las encías ni la superficie de los dientes.

¿Cepillo eléctrico o manual?

Tanto el cepillo manual como el eléctrico son opciones válidas. En el caso del cepillo eléctrico, hay que dejar que sea el mismo aparato quien haga el trabajo. Concretamente, se debe dejar trabajar unos segundos sobre cada diente antes de pasar a la siguiente, sin hacer movimientos bruscos. Si se usa un cepillo manual, la técnica adecuada consiste en colocarlo en un ángulo de unos 45 grados respecto a la encía y hacer movimientos circulares suaves, arrastrando la placa bacteriana hacia el exterior.

Los especialistas recomiendan dedicar unos cuatro minutos al cepillado. Se puede dividir la boca en cuatro cuadrantes e invertir 30 segundos en la cara externa y 30 segundos en la cara interna de cada uno. La lengua también se debe cepillar al final, ya que es una superficie donde se acumulan numerosas bacterias responsables del mal aliento.

La frecuencia ideal es de tres cepillados al día, es decir, después de desayunar, comer y cenar. En cuanto a la cantidad de pasta de dientes, basta con una porción del tamaño de un garbanzo para los adultos. En los niños, la cantidad recomendada es equivalente a un grano de arroz, ya que a menudo todavía se tragan parte del dentífrico.

Imatge d'una revisió al dentista
Imagen de una revisión en el dentista

Mucha más higiene más allá del cepillo de dientes

La higiene dental, sin embargo, no termina con el cepillo. El uso diario del hilo dental o de los cepillos interproximales es esencial para eliminar los restos de alimentos entre los dientes. Los colutorios también pueden ser útiles de manera puntual o como mantenimiento, pero no se aconseja utilizarlos de forma habitual sin indicación profesional. Después de usarlos, es recomendable no comer ni beber durante al menos dos o tres horas para que sus componentes actúen correctamente.

Finalmente, María José Guerrero recuerda la importancia de visitar al dentista al menos una vez al año. Las revisiones periódicas permiten detectar caries, problemas de encías u otras alteraciones antes de que se vuelvan más graves. Todo contribuyendo a mantener una buena salud bucodental a lo largo de los años.