La pediatría es una de las especialidades médicas más valoradas en España debido a su papel en la salud infantil y a la estabilidad laboral que ofrece. Según Daniel Jiménez, pediatra, trabajar en el sistema público puede significar llegar a cobrar alrededor de 3.500 € al mes, una cifra destacable entre profesionales sanitarios y que refleja las condiciones salariales actuales para médicos especialistas en hospitales y centros de salud del Estado.

Qué es el convenio de los pediatras y cómo influye en su salario

En España, los pediatras forman parte del grupo de médicos especialistas, y su remuneración en el sector público está regulada por las escalas salariales propias del Sistema Nacional de Salud de cada comunidad autónoma, que se enmarcan dentro de convenios y acuerdos funcionales entre administraciones y sindicatos. Esto significa que el salario no solo depende de la especialidad, sino también de las tablas salariales oficiales, los complementos por antigüedad, turno de guardias, productividad y otros factores.

En términos generales, un pediatra en España puede tener un salario medio en torno a 3.000 € a 3.500 € mensuales en la sanidad pública tras varios años de experiencia, con variaciones según la comunidad autónoma. En regiones con mayores complementos o costos de vida más altos, como País Vasco o Madrid, estas cifras pueden estar más cerca del extremo superior.

Los pediatras que comienzan su carrera —por ejemplo, justo al finalizar la residencia MIR— suelen ingresar cantidades algo más bajas, aunque ya competitivas, y a medida que se acumula experiencia y responsabilidades, estas cifras aumentan. Según fuentes de mercado laboral, los rangos de salario para pediatras en España oscilan entre aproximadamente 1.680 € y más de 4.200 € mensuales en función de experiencia, complementos y condiciones laborales, lo que respalda la posibilidad de alcanzar o incluso superar los 3.500 € con trayectoria profesional.

Diferencias entre el sector público y el privado

Una diferencia clave entre trabajar en la sanidad pública y en la privada es precisamente el modelo de remuneración. En el sector público, el salario base y los complementos están regulados y son relativamente estables, con políticas salariales que se revisan periódicamente en presupuestos autonómicos y negociaciones colectivas. Esto aporta seguridad y previsibilidad a largo plazo, algo valorado por muchos profesionales.

En contraste, en el sector privado la remuneración puede variar más libremente, y muchos pediatras optan por combinar su trabajo público con consultas privadas para aumentar sus ingresos. En clínicas privadas o prácticas propias, los ingresos pueden ser superiores por consulta o por paciente atendido, aunque con menor estabilidad laboral contractual. En algunos casos, estos ingresos pueden incluso superar de manera significativa los salarios públicos, si el profesional capta una cartera de clientes sólida o trabaja con clínicas de alto nivel.

Niña pediatra
Niña pediatra

Esta dualidad ha provocado que muchos pediatras compatibilicen ambos sectores: mantienen la estabilidad del puesto público mientras elevan sus ingresos en la práctica privada, algo que refleja la realidad del mercado sanitario español.

Beneficios y perspectivas de carrera para los pediatras

Trabajar en la sanidad pública no solo ofrece salarios competitivos para quienes han completado su formación especializada, sino también beneficios asociados a la condición de funcionario o estatutario, como la estabilidad laboral, protección social, y la posibilidad de acumular antigüedad que incrementa la retribución con el tiempo.

La pediatría, además, es una especialidad con demanda constante, y aunque existen brechas en la cobertura en atención primaria en algunas regiones, sigue siendo un objetivo atractivo para los estudiantes de medicina que buscan combinar vocación profesional con perspectivas salariales sólidas.

En resumen, como explica Daniel Jiménez, llegar a ganar 3.500 € al mes trabajando en el sector público es posible y realista para muchos pediatras experimentados en España. Además, la combinación con trabajo en el sector privado puede aumentar todavía más los ingresos, siempre que se mantenga un equilibrio adecuado entre la carga laboral y la calidad asistencial.