El aquagym es una actividad muy completa para muchas personas jubiladas porque permite moverse con poco impacto, trabajar la resistencia y ganar movilidad en un entorno donde el agua reduce parte del peso corporal. Sin embargo, si el objetivo es mejorar específicamente el equilibrio para el día a día, hay otro ejercicio muy sencillo que merece atención: caminar colocando un pie justo delante del otro, como si se avanzara sobre una línea.
Este movimiento, conocido como marcha en tándem, obliga al cuerpo a controlar continuamente la posición de los pies, la cadera y el tronco. Al reducirse la base de apoyo, mantener la estabilidad resulta más difícil que al caminar normalmente. Precisamente por eso puede ser útil para entrenar una capacidad fundamental al desplazarse, girar o reaccionar ante pequeñas pérdidas de equilibrio.
Caminar talón con punta obliga al cuerpo a estabilizarse
Para practicarlo, conviene colocarse junto a una pared, una encimera o un pasillo donde exista algún punto de apoyo. Se adelanta un pie y se coloca su talón prácticamente delante de la punta del otro. Después se repite el movimiento lentamente, intentando avanzar unos cuantos pasos sin abrir demasiado los pies.

No hace falta recorrer grandes distancias. Al principio pueden bastar cuatro o cinco pasos, descansar y repetir. Si cuesta mantener la posición, es preferible apoyarse ligeramente antes que intentar hacerlo sin ayuda y exponerse a una caída. La seguridad debe estar siempre por encima de la dificultad.
El equilibrio también debe entrenarse fuera del agua
El aquagym puede ayudar a ganar fuerza, coordinación y confianza, pero la flotabilidad cambia las exigencias que afronta el organismo. En tierra firme, el cuerpo tiene que controlar completamente su peso y responder a pequeñas desviaciones mientras se desplaza. La marcha en tándem tiene además una ventaja: se parece más a situaciones reales que exigen colocar bien los pies y controlar cada paso. Puede resultar especialmente interesante como complemento a caminar, pedalear o hacer ejercicio acuático.
No existe una distancia obligatoria ni una cantidad de repeticiones adecuada para todos. Una persona con problemas importantes de equilibrio, mareos o antecedentes de caídas debería practicarla únicamente con apoyo suficiente o supervisión profesional. El aquagym sigue siendo una excelente actividad, pero no tiene por qué ser el único trabajo para conservar estabilidad. Introducir unos minutos de marcha en tándem puede ayudar a trabajar específicamente el control corporal que necesitamos cuando nuestros pies vuelven a estar sobre suelo firme.