Las garrapatas ya no son un problema exclusivo de los meses más calurosos. Este 2026, los especialistas advierten que las garrapatas pueden empezar a aparecer varias semanas antes de lo habitual, una tendencia que también afecta de lleno a Catalunya. Según explica Ana Ramírez de clínica Kivet, el adelanto no es un fenómeno puntual, sino la consecuencia directa de los cambios ambientales que se han consolidado durante los últimos años.

¿A qué se debe que las garrapatas lleguen semanas antes de lo habitual?

Los inviernos cada vez más suaves, con menos episodios de frío intenso y persistente, y unas primaveras que llegan antes favorecen que las garrapatas no entren en un periodo real de reposo. Esto hace que las garrapatas inicien su actividad mucho antes de lo habitual y, en algunas zonas, incluso se mantengan activas prácticamente durante todo el año.

A este escenario se añade otro factor determinante: la humedad ambiental. Las lluvias irregulares y los periodos de humedad elevada crean las condiciones ideales para que las garrapatas sobrevivan y se reproduzcan con más facilidad. Según Ana Ramírez, esta situación se da claramente en Catalunya, un territorio especialmente favorable para diversas especies de garrapatas gracias a su diversidad climática y paisajística.

Aunque tradicionalmente se asociaban a zonas rurales y boscosas, cada vez es más frecuente encontrarlas en parques urbanos, zonas verdes cercanas a los núcleos de población y espacios de paseo habituales. La presencia de fauna salvaje, como jabalíes, corzos y pequeños mamíferos, contribuye también a mantener y expandir las poblaciones de estos parásitos. Estos animales actúan como reservorio natural y facilitan su dispersión hacia nuevos entornos.

¿Cómo saber si te ha picado una garrapata?

Las garrapatas pueden pasar desapercibidas durante horas o incluso días porque su picadura acostumbra a ser indolora. Sin embargo, detectarlas rápidamente es importante para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades.

Las señales más habituales para identificar una picadura de garrapata:

  • Presencia de la garrapata enganchada a la piel
  • Una pequeña zona roja o inflamada alrededor de la picadura
  • Picor o leve molestia
  • En algunos casos, una costra pequeña después de que la garrapata caiga o sea retirada

Las garrapatas suelen fijarse en zonas cálidas y húmedas del cuerpo, como ingles, axilas, detrás de las rodillas, nuca y cuero cabelludo, así como detrás de las orejas. Por lo tanto, después de una excursión o de haber estado en zonas con vegetación alta, es recomendable revisar bien todo el cuerpo y también las mascotas.

Garrapata sobre piel / Foto: Pexels

Paralelamente, si detectas que tienes una garrapata adherida a la piel debes:

  • Retírala tan pronto como sea posible con unas pinzas finas
  • Agárrala por la cabeza, tan cerca de la piel como puedas
  • Estira suavemente y de manera constante, sin girarla ni aplastarla
  • Desinfecta la zona con agua y jabón o un antiséptico

Los peligros de las picaduras de garrapatas

Es importante no utilizar alcohol, aceite, crema ni fuego para intentar que la garrapata se desprenda, ya que esto puede aumentar el riesgo de infección. Finalmente, se debería consultar a un médico si la garrapata no se ha podido retirar completamente, aparece fiebre, cansancio o malestar días después. De igual forma, si la zona de la picadura se expande o aparece una mancha circular roja y hay dolor muscular o inflamación.

Algunas garrapatas pueden transmitir enfermedades como la enfermedad de Lyme u otras infecciones, aunque la mayoría de las picaduras no comportan complicaciones. Los expertos recomiendan llevar ropa larga cuando se camina por zonas boscosas o con hierba alta y utilizar productos repelentes adecuados tanto para personas como para animales.