Albert Adrià ha revelado uno de esos pequeños detalles cotidianos que sorprenden cuando vienen de uno de los grandes nombres de la gastronomía. Lejos de hablar de un producto sofisticado o difícil de encontrar, el cocinero explicó que hay un ingrediente muy sencillo que nunca falta en su nevera: los pepinillos. "Lo que siempre hay en mi nevera son pepinillos, es algo que compartimos con Ferran", aseguraba en una entrevista en el pódcast gastronómico La Picaeta.
La confesión resulta especialmente curiosa porque tanto Albert como Ferran Adrià han estado vinculados durante décadas a la cocina más innovadora y experimental. Sin embargo, en casa mantienen preferencias mucho más simples de lo que se podría imaginar. Los pepinillos forman parte de aquellos productos que pueden aparecer en cualquier nevera y que no necesitan ninguna elaboración especial para ser consumidos.
Un gusto compartido entre los dos hermanos
Albert Adrià explicaba así que esta afición no es exclusivamente suya. Su hermano, Ferran también acostumbra a tener pepinillos a mano, un detalle que muestra una coincidencia culinaria entre los dos hermanos más allá del trabajo profesional que han compartido durante años. En su caso, no se trata de una elaboración sofisticada, sino de un producto cotidiano.
Los pepinillos tienen, además, una presencia muy habitual en la gastronomía popular. Se pueden encontrar en aperitivos, ensaladas, bocadillos o hamburguesas y son uno de esos ingredientes que dividen opiniones. Hay quien los considera imprescindibles y quien prefiere retirarlos inmediatamente del plato.
La sencillez también forma parte de los grandes cocineros
Precisamente esta es una de las gracias de la revelación de Albert Adrià. Detrás de un cocinero acostumbrado a trabajar con técnicas complejas también hay gustos domésticos muy sencillos. No todo pasa por ingredientes exclusivos, largas elaboraciones o productos difíciles de conseguir.
La frase también permite ver una faceta más cotidiana de los dos hermanos. Después de años convertidos en referentes mundiales de la gastronomía, el producto que comparten en la nevera no es ninguna extravagancia. Son simplemente pepinillos, un alimento accesible y habitual que, al menos en casa de los Adrià, parece tener un lugar asegurado.
