La pensión de jubilación no solo depende de cuánto hayas trabajado, sino de que toda tu trayectoria esté correctamente registrada. Y es ahí donde surgen los problemas. Expertos legales advierten de que errores en el informe de la Seguridad Social pueden provocar pérdidas de hasta 500 euros al mes en la pensión si no se detectan a tiempo.
Y es que muchos trabajadores no revisan su vida laboral hasta que están cerca de jubilarse. Para entonces, cualquier fallo puede ser más difícil de corregir. La clave está en anticiparse y comprobar periódicamente que todos los datos son correctos y completos.
Falta de cotizaciones y errores en fechas
Uno de los fallos más habituales es que falten periodos de cotización. Todas las empresas deben comunicar la situación del trabajador a la Tesorería General de la Seguridad Social, pero pueden producirse errores administrativos que hagan desaparecer trabajos del registro.
También es frecuente que las fechas de alta y baja no estén bien reflejadas. Puede parecer un detalle menor, pero incluso unos días mal contabilizados pueden reducir el total de años cotizados, afectando directamente al cálculo de la pensión. La realidad es que estos errores suelen ser detectables si se revisa el informe con detenimiento. Sin embargo, muchos pasan desapercibidos durante años.
Categoría profesional y bases incorrectas
Otro problema importante es que la categoría profesional no sea la correcta. Esto influye directamente en el grupo de cotización asignado, y por tanto en las cantidades que se tienen en cuenta para calcular la pensión. Ligado a esto, pueden aparecer bases de cotización erróneas. Estas cifras son fundamentales, ya que determinan la base reguladora sobre la que se calcula la pensión final. Si están mal, el resultado será una prestación inferior a la que realmente corresponde.
Por último, hay que prestar especial atención a los periodos en regímenes especiales. Situaciones como haber trabajado como autónomo o en sistemas distintos al régimen general pueden no estar bien reflejadas o incluso faltar en el informe. Así pues, revisar la vida laboral no es un trámite menor. Detectar a tiempo estos errores puede marcar una diferencia clave en el futuro económico, evitando pérdidas significativas en la pensión de jubilación.
