El Govern ha justificado este jueves la paralización de toda Catalunya ante los riesgos que comportaba el temporal de viento extremo. Las afectaciones han sido múltiples, incluidas numerosas personas heridas, pero se han localizado en Barcelona y las comarcas del entorno metropolitano. El Govern optó por suspender toda la actividad lectiva, tanto en las escuelas como en las universidades, así como la deportiva, además de recomendar evitar los desplazamientos y hacer teletrabajo en el conjunto del país. Este hecho ha motivado una avalancha de críticas desde las zonas que no se han visto afectadas, como la ciudad de Girona y el Alt Empordà. Jordi Masquef, alcalde de Figueres, lo ha expresado gráficamente: "Ni una hoja se movía". Desde la patronal Pimec, su presidente, Antoni Cañete, ha hablado del "síndrome del Ventorro", para poner de manifiesto las pérdidas económicas producidas por la alerta ante lo que habría sido un exceso de prevención.