El Barça visita el Estadio Metropolitano con un ambicioso objetivo entre ceja y ceja: remontar el 0-2 de la ida y acceder a las semifinales de la Champions League. En esta temporada, el equipo de Hansi Flick ya intentó remontar una eliminatoria contra el Atlético de Madrid, en aquella ocasión en la Copa del Rey. Y se quedó a solo un gol de forzar la prórroga. Hoy, la distancia a remontar es menor y los culés llegan cargados de confianza después de golear al Espanyol (4-1) y dejar la Liga prácticamente sentenciada.