Ya se conoce al árbitro del Barça - Atlético de Madrid del miércoles en el Spotify Camp Nou, en la ida de los cuartos de final de la Champions. La UEFA ha designado al rumano István Kovács, con el alemán Christian Dingert en el VAR, para dirigir un partido que llega marcado por la tensión del precedente reciente en Liga. El equipo arbitral lo completarán los asistentes Mihai Marica y Ferencz Tunyogi, también rumanos, y Szabolcs Kovács como cuarto árbitro. Es un colegiado de primer nivel continental, pero su nombre no despierta buenos recuerdos ni en Barcelona ni en Madrid. Con 41 años y experiencia internacional desde 2010, Kovács es una figura consolidada para la UEFA, que le ha confiado citas de máxima exigencia, incluida la última final de la Champions.
Una noche marcada por la expulsión de Araujo
En clave blaugrana, el historial invita a la prudencia. El Barça no ha ganado nunca en los dos precedentes europeos con Kovács. El más reciente todavía escuece: la vuelta de los cuartos de final de la Champions 2023-24 contra el PSG, en Montjuïc, en una noche marcada por la expulsión de Ronald Araujo y también por la de Xavi Hernández, que acabó con la eliminación del conjunto catalán. El otro precedente es de la Europa League 2021-22, también en casa, con empate ante el Nápoles. El balance es corto, pero lo suficientemente relevante para que su designación reactive un recuerdo incómodo en el entorno blaugrana y vuelva a poner sobre la mesa un nombre asociado a una noche muy amarga.

Kovács también deja mal regusto al Atlético
El Atlético tampoco se siente cómodo con este arbitraje. Los de Simeone nunca han ganado en los cinco partidos en los que les ha dirigido Kovács. Esta misma temporada ya les arbitró en el empate en Estambul, en un duelo con siete amarillas, cuatro para los madrileños. Antes también había coincidido con los colchoneros en derrotas contra el PSG en el Mundial de Clubes, contra el Inter en la Champions, ante el Brujas en la fase de grupos y ante el Manchester City en los cuartos. Más allá de los resultados, alguno de estos precedentes dejó fuerte malestar. Simeone, después del duelo con el PSG, evitó entrar a fondo, pero evidenció su enfado. Y Koke también lamentó que los “pequeños detalles” acostumbraran a caer “siempre del mismo lado”.
A pesar de estos antecedentes, Kovács continúa siendo un árbitro con gran cartel internacional. La UEFA lo considera una garantía para citas grandes y ya le ha confiado finales de Conference League, Europa League y Champions. Ahora bien, su designación no pasa desapercibida en un partido ya caliente por sí solo. El Barça ve el recuerdo de una eliminación traumática; el Atlético, una serie de partidos sin victoria y con decisiones discutidas. Con este contexto, el foco arbitral será inevitable desde el primer minuto de un duelo de máxima tensión. En una eliminatoria de este nivel, cualquier detalle cuenta, y el nombre de István Kovács ya es uno de los grandes protagonistas de la previa.