El president Pere Aragonès ha vuelto a aparecer en escena este lunes en la campaña electoral para las elecciones generales del 23 de julio, y lo ha hecho en un acto en Tarragona. En este, los republicanos han vuelto a sacar pecho del trabajo hecho en Madrid, justificando su negativa a aprobar la reforma laboral de Yolanda Díaz, y el president se ha centrado en reclamar al Gobierno que publique los datos de ejecución presupuestaría de 2022 en Catalunya. Tal como ha destacado el mismo Aragonès, normalmente esta información sale a la luz el mes de mayo, pero este año ya lleva dos meses de retraso. "Es bueno que los ciudadanos ajusten las cuentas de los compromisos, como en el ámbito presupuestario," ha sugerido el president, señalando que el Gobierno ya ha hecho los deberes y ha dado a conocer que su cumplimiento ha llegado al 85%. "Exigimos al Gobierno que diga cuál es el grado de ejecución de las inversiones del Estado en Catalunya, la Generalitat ya lo ha hecho", ha lamentado Aragonès desde Tarragona.
Las sospechas de Aragonès y las cifras de Madrid
Ante este silencio del Gobierno, Aragonès "sospecha", a raíz de los antecedentes, que este se debe al hecho que, haciendo la media de los últimos años, "de cada diez euros que prometen, invierten seis. De cada cien euros, solo 62". Y el president lo ha querido comparar con los datos de Madrid, diametralmente opuestos, hecho que demuestra que el incumplimiento no es generalizado, sino que se focaliza en el país. "En la Comunidad de Madrid, de cada diez euros, invierten 12. Sesenta contra 112", ha insistido. "Por todo eso sabemos que quien defenderá Catalunya, no solo sus derechos y libertades, sino también las inversiones, no serán los partidos que incumplen sus propios presupuestos desde hace cuatro años", en referencia al PSOE, pero también a Sumar.
El president también ha advertido que el 23-J ningún voto "independentista, republicano, antifascista ni progresista" se puede quedar en casa. Aragonès se ha sumado así a los llamamientos constantes de ERC, pero también del resto de partidos independentistas, ante la sombra de la abstención para castigarlos. Y lo ha hecho señalando el "riesgo" que por "tierra, mar y aire" los ámbitos económico, político y judicial ataquen "los derechos y las libertades" de Catalunya.