Tal día como hoy del año 1505, hace 521 años, en Granada (Reino de Granada, monarquía hispánica), salía la primera impresión del Diccionario árabe-castellano, obra del monje jerónimo Pedro de Alcalá. Aquel diccionario sería el primer libro impreso de la historia que contenía caracteres árabes, y su existencia ha permitido a la investigación historiográfica y filológica conocer a fondo el dialecto andalusí, un sistema que, a partir de la lengua matriz —el árabe—, había mantenido palabras y construcciones oracionales propias de la lengua indígena anterior a la invasión musulmana —el latín vulgar evolucionado—. Este dialecto fue de uso habitual entre las clases populares de al-Ándalus entre los siglos VIII y XII.

La investigación historiográfica no ha podido averiguar el origen de Pedro de Alcalá. Entre los investigadores existe un consenso en relación con la fecha de su nacimiento —que se sitúa en 1455— y con el apellido, que se considera sería fruto de una conversión (habría nacido judío o morisco). Pero, en cambio, no existe consenso sobre el lugar de nacimiento. Mientras que una parte de la investigación considera que nació en Alcalá la Real (reino hispánico de Granada), otra afirma que esta circunstancia es imposible, ya que en la confección de su trabajo deja claro que no conoce el andalusí del antiguo reino nazarí y tiene que recurrir al asesoramiento de la población morisca, y sostienen que su apellido haría referencia a Alcalá de Henares, la universidad donde habría estudiado.

Y aún otra rama de la investigación historiográfica apunta a que ni la primera ni la segunda hipótesis son válidas. La primera es cuestionada por la segunda, y esta última lo sería por el hecho de que un judío o un morisco no podía estudiar en una universidad cristiana, y todo indica que cuando ingresó en la Universidad Complutense ya se había convertido. Esta misma rama de la investigación sostiene que Pedro de Alcalá, el autor del primer libro impreso con caracteres, palabras y textos en lengua árabe, podría ser un judío o un morisco converso aragonés (en Aragón hay cinco pueblos que se llaman Alcalá, algunos de ellos con barrios moriscos que sobrevivieron hasta la expulsión de 1609) o valenciano (originario de la población de Xivert, que tuvo una morería activa hasta 1521).