Tal día como hoy del año 1939, hace 80 años, en el contexto de los meses inmediatamente posteriores a la ocupación franquista de Catalunya y la conclusión de la Guerra Civil española (1936-1939), la prensa de la época (La Vanguardia Española, edición del 17/11/1939) publicaba una nota informando de que la Real Academia Española había felicitado públicamente a Wenceslao González Oliveros ―governador civil de Barcelona y uno de los máximos representantes del régimen franquista en Catalunya― por su cruzada particular contra el uso público del catalán, y particularmente contra la rotulación pública y privada en catalán, hasta 1939 mayoritaria en el ámbito territorial de los Països Catalans, especialmente en el Principat de Catalunya.

Según aquella nota, “La Real Academia Española le ha comunicado al excelentísimo señor gobernador civil haber visto con profunda simpatía la campaña para el restablecimiento del uso público del idioma nacional, así como la defensa del «señorío» de la Lengua Española menoscabado por el empleo de rótulos en «idioma extranjero»”. Después de la ocupación franquista, González Oliveros había desatado una brutal cacería no tan sólo contra letreros y símbolos catalanes, sino también contra cualquier expresión en lengua catalana. En varias ocasiones, había dirigido personalmente operaciones policiales contra escuelas privadas que mantenían el catalán como lengua vehicular.

Muy reveladoramente, en aquella nota se cataloga el catalán como "lengua extranjera". Posteriormente, el régimen franquista impondría la falsa tesis de que el catalán era un simple dialecto del español, como también lo eran el valenciano y el mallorquín; y, en consecuencia, era la expresión la gente rústica e iletrada que no habían tenido acceso a la cultura y a la universalidad de la lengua castellana. Hasta después de la muerte del dictador Franco, la rotulación en catalán estaría prohibida y perseguida y los libros de texto de la enseñanza primaria considerarían el catalán, el valenciano, el mallorquín, el "vascuence" y el gallego como unos simples dialectos de la lengua castellana.

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