Estalla la Guerra de los Pirineos en Catalunya

Tal día como hoy del año 1793, hace 229 años, se producían los primeros movimientos del conflicto bélico entre el Reino de España y la República francesa en territorio catalán, que en Catalunya sería denominado Guerra Gran o también Guerra de los Pirineos (1793-1795). Aquella guerra obedecía al proyecto expansionista de la Convención Nacional (el gobierno revolucionario francés), que pretendía exportar la revolución a Catalunya y al País Vasco. El dirigente revolucionario Georges Danton había proclamado que las sociedades catalana y vasca ya estaban lo bastante maduras para vivir un proceso revolucionario que las tenía que separar del reino absolutista español y las tenía que convertir en repúblicas bajo la tutela de Francia.

El 7 de marzo la Convención Nacional francesa había declarado la guerra al reino español y el 23 de marzo Carlos IV de España había respondido de la misma forma. El 25 de marzo el ejército español, comandado por el general Ricardos, llevaba a cabo los primeros movimientos bélicos en la frontera oriental (el límite entre el Principado y los condados catalanes ultrapirenaicos), que consistieron en la ocupación militar de la Alta Cerdanya: entre la Guingueta d'Ix y Ovansa. Aquel rápido avance español se produjo en condiciones favorables a Ricardos: la Convención había concentrado casi todos los efectivos militares en la zona norte (en la frontera con los Países Bajos austríacos, la actual Bélgica).

No obstante, Ricardos y su ejército se estrellaron contra la guarnición francesa de Perpinyà y, poco después, sufrieron una dura derrota en Puigcerdà, que aisló a las tropas españolas que habían quedado en la llanura del Rosselló. Durante el año que siguió a aquellos primeros movimientos, el frente de guerra no avanzó; y las comarcas del Rosselló, del Vallespir y del Conflent sufrieron la destrucción del aparato económico. Finalmente, a finales de 1795, las tropas de los generales revolucionarios Perignon y Sauret rompieron aquella inercia y derrotaron clamorosamente a los españoles en Figueres (donde capturaron a 9.000 prisioneros) y en Roses.