Tal día como hoy del año 1986, hace 40 años, en el puerto de Barcelona y en el contexto de la llamada guerra relámpago de Libia (abril, 1986), un grupo de activistas de la Crida a la Solidaritat en Defensa de la Llengua, la Cultura i la Nació Catalanes —popularmente la Crida— pintarrajeaba con pintura de color rosa las cuadernas de babor del casco de la fragata Capodanno de la VI Flota de los Estados Unidos, que estaba atracada en el puerto de la capital catalana a la espera de entrar en combate.
Según la prensa de la época (La Vanguardia, edición del 08/04/1896), seis activistas de la Crida se situaron, sin ningún tipo de oposición, al borde del muelle donde estaba atracado este barco y, mientras dos miembros del grupo parlamentaban con el capitán de la fragata y le exponían la disconformidad de su organización al uso de los puertos catalanes para fines militares, otros cuatro activistas pintaban la palabra Fora con color rosa en el casco de babor y salpicaban todo lo que podían con las brochas.
Solo dos días antes (5 de abril), unos agentes de los servicios de inteligencia libios habían detonado una bomba en la discoteca La Belle, de Berlín Occidental y frecuentada por militares estadounidenses destinados a aquella capital. Aquella acción de terrorismo de Estado había causado la muerte de dos militares estadounidenses y de una camarera turca y heridas de diversa consideración —algunas muy graves— a 79 militares estadounidenses y a 150 ciudadanos alemanes.
El gobierno estadounidense, en aquel momento presidido por Ronald Reagan (Partido Republicano), lo consideró un casus belli y ordenó el ataque a Libia, que se produciría ocho días después de la acción antimilitarista de la Crida. Aquel ataque se proyectó en forma de bombardeo con objetivos selectivos, uno de los cuales sería la jaima ('la tienda de campaña del desierto') donde se había ocultado la familia del líder libio del momento, Muamar el Gadafi. En aquel ataque moriría la hija del líder libio, Hana.
