Como suele hacer desde que se inició, el pasado septiembre, el actual curso político, Gabriel Rufián tampoco acudió este lunes a la ejecutiva de Esquerra Republicana celebrada en Barcelona. Tampoco se conectó telemáticamente, cosa que sí que acostumbra a hacer una vez al mes. No defendió, por tanto, su propuesta de frente común de la izquierda española que ha alentado este sábado La Sexta y que, en los últimos meses, se ha expandido en platós de televisión como El Intermedio de José Miguel Monzón Navarro, más conocido como El Gran Wyoming o en La Revuelta de David Broncano, en Televisión Española. Oriol Junqueras, que no quiere saber nada de la iniciativa y le incomoda, ha dado instrucciones a los suyos de mantener un perfil bajo, evitando la confrontación y su segunda, Elisenda Alamany, tiró como pudo pelotas fueras, repitiendo insistentemente, que Esquerra no está en ningún frente como el que propone Rufián y que se presentará a las elecciones españolas con sus siglas y no formando parte de ninguna coalición.

"Cosas de Gabriel", comentaba este lunes una persona muy próxima a Junqueras. "Ya se le ha dicho que, por más que insista, no vamos a ir en esta dirección" añadía otro colaborador del presidente de Esquerra. "De hecho, en su propuesta no hay nada más que humo porque nadie la he ha dicho que sí"; remataba un tercero, que se lamentaba de no haberle visto el sábado en la manifestación por el caos de Rodalies. A primera hora de la mañana, Rufián hacía un tuit en la red social X, tras el fracaso de la izquierda en las elecciones de Aragón de este domingo, en el que insistía: "Varias cosas: 1) Quien no vea que hay que hacer algo o no ve bien o ya le va bien que no lo haya. 2) Lo que viene no se para con siglas, se para con pueblos. 3) Los tuits, artículos o especulaciones contra mí no van a hacer que PP y Vox dejen de sumar 200 diputados.  4) Creer que el fascismo se va a parar en la frontera de tu sede o de tu nación porque vota diferente es magia negligente.  Y acabo con las mismas preguntas: ¿De qué sirve llegar al Congreso con 2, 3 o 4 diputados más si el ministro del Interior va a ser Abascal? ¿De qué sirve que te vaya mejor si te van a ilegalizar? ¿No vale la pena intentar algo diferente para frenarlo? Yo solo digo algo que basta estar en la calle 5' para escuchar. Más cabeza y menos pureza."

Nadie cree en Esquerra que Rufián se lance en solitario a hacer las Españas encabezando una candidatura por Madrid que hoy no existe

Esquerra se mueve en lo que respecta a Rufián con pies de plomo. Hace unos meses, cuando Junqueras volvió a la presidencia del partido, en diciembre de 2024, estaba abierta en la cúpula de la formación la posibilidad de que Rufián no repitiera como candidato de los republicanos en las elecciones españolas, después de retroceder en los comicios de 2023 de 13 diputados a siete. El presidente de Esquerra, que lleva en silencio público los movimientos de su hombre en Madrid, aunque se le entiende bien claro, por lo que dicen los suyos, habló este lunes a través de Alamany: si Rufián quiere serlo, lo será. Este debate, si es que existió en algún momento, ahora ya no está encima de la mesa. Las alternativas que podía haber, la propia Teresa Jordà, su número dos actualmente, han quedado sin opciones de encabezar la candidatura en estos momentos. Porque lo que nadie cree en Esquerra es que Rufián se lance en solitario y al margen de su actual partido a hacer las Españas encabezando una candidatura por Madrid que hoy no existe.

Porque, hasta esta hora, casi todas las formaciones a la izquierda del PSOE le han dado calabazas. La última respuesta llegó  a mediodía de los representantes gallegos del BNG que también se han desmarcado: "Somos una fuerza gallega y vamos a seguir concurriendo con nuestras siglas". Antes lo habían hecho Bildu, Compromís e Izquierda Unida. Sumar y Podemos, tras su debacle electoral en Aragón, la analizan. Sus espacios están literalmente abrasados. Los primeros han conseguido conservar su único escaño pese a que han perdido votos y los segundos son extraparlamentarios. Los morados llevan un pleno de ocho elecciones autonómicas en que han ido perdiendo todos los escaños que tenían en los parlamentos autonómicos. Ahora Aragón pero antes Extremadura, Catalunya, País Vasco, Galicia, País Valencià, Canarias y Madrid. Eso sí, el PSOE aplaudió el movimiento de Rufián.