El Govern llevará a cabo "actuaciones de control y vigilancia" para que los ayuntamientos destinen la tasa turística a acciones de promoción del sector. "Los ayuntamientos no pueden destinar estos recursos a lo que quieran, sino a la promoción turística", ha asegurado el conseller d'Empresa i Coneixement, Jordi Baiget, tras la conferencia "Turismo: del conflicto a la gobernanza". Hace tan solo un mes, el Parlament aprobó en el pleno una enmienda de la ley de acompañamiento de los presupuestos 2017, por la que las administraciones locales catalanas recibirán un 50% de la recaudación de la tasa turística en lugar del 30% estipulado hasta el momento.
"Tenemos que ser más vigilantes con el hecho de que estos recursos se destinen a lo que dice la ley, que es a poner en valor la actividad turística, y hay determinados sectores que dicen que las administraciones locales no lo hacen", ha explicado el conseller tras haber criticado que "todos los grupos de la oposición quieren provocar que la Generalitat disponga de menos recursos para el ejercicio presente y los futuros", transfiriéndolos a los consistorios.
"Tendrá que haber una certificación clara y detallada del gasto, y si se considera que no se ha destinado a los usos legalmente establecidos, se actuará en consecuencia", ha advertido. Ante los empresarios del sector, Baiget ha anticipado la redacción de un Plan territorial sectorial de turismo que "velará" para que el crecimiento turístico en el territorio se haga en base a un modelo competitivo, sostenible y de calidad.
"Culpar en exclusiva al turismo"
El conseller se ha mostrado preocupado por la "estigmatización" que considera que sufre el sector y por la tendencia a "culpar en exclusiva al turismo" de fenómenos como el encarecimiento de los alquileres o el incivismo, lo que entiende como una simplificación de la realidad. "No negaré que determinadas zonas de Barcelona sufren una elevada concentración de flujos turísticos, es necesario afrontar y regular", ha admitido tras defender la necesidad de "erradicar" prácticas como los sueldos bajos (ha hecho referencia a las camareras de hotel), y los contratos de mala calidad.
De todas formas, ha señalado que "Catalunya es mucho más que Barcelona ciudad o Barcelona metropolitana y como capital que es del país tiene un plus de responsabilidad adicional con el futuro del sector".
Buena o mala política
"No estoy en contra de la capacidad de los ayuntamientos para hacer políticas de promoción. Es bueno que estén y deben estar, pero no a costa y al margen de las del gobierno del país", ha reivindicado. De esta forma, ha lamentado que la enmienda aprobada en el Parlament "puede acabar significando" menos recursos para la promoción turística de Catalunya, además de la fragmentación de las actuaciones y menos equilibrio territorial, menos desestacionalización y menos descentralización del turismo.
"No hay nueva o vieja política, hay buena o mala política, y esta decisión del Parlament se inscribe en la mala política, en la que no se escucha al sector, en la que se instrumentaliza la política para hacer partidismo", ha concluído.