El panorama es crudo, pero Catalunya va bien. Este sería el mejor resumen del Informe Anual de la Economía Catalana 2021, que se ha presentado este lunes por la mañana. La encargada de profundizar en este informe ha sido la directora general de Análisis y Prospectiva Económica, Marta Curto; mientras que el conseller d'Economia i Hisenda, Jaume Giró, ha hecho una lectura política y ha tratado de subrayar cuáles son los elementos más destacables de este informe. El caso es que la economía catalana sobrevive al entorno global incierto gracias al turismo y a las exportaciones. Son las dos cosas que han permitido la economía catalana salir con éxito de la pandemia del coronavirus; así como mantener el barco sobre las aguas removidas de la inflación. Es más, la economía catalana creció un 5,8%, mientras que la española lo hizo en un 5,1% y la zona euro en un 5,4%.
"¿Alguien podía imaginarse que después de una pandemia que durante muchos meses provocó restricciones en el movimiento de las personas y confinamientos domiciliarios, y de una guerra en el corazón de Europa, el paro se reduciría en Catalunya?", se ha preguntado de manera retórica el conseller durante la presentación de este informe. Marta Curto ha reconocido que al Govern le molesta que la tasa de paro en Catalunya tenga dos cifras (11,6%), y ha asegurado que la intención del Departament es reducirla todavía más. Pero ha destacado que la cifra de paro se encontraba al 12,6% en Catalunya antes de que la covid empezara a circular por todo el planeta. El caso es que todos los grandes sectores económicos anotaron crecimientos en 2021. Los mayores aumentos correspondieron al sector de los servicios (6,3%) y la industria (5,6%), mientras que la construcción y la agricultura registraron incrementos más moderados (1,8% y 1,5%, respectivamente).
Giró ha querido destacar que los datos presentados permiten constatar que "el tejido económico catalán y sus empresas están en buena forma", y que Catalunya está entrando "en una nueva fase de la economía mundial caracterizada por el gran nivel de incertidumbre". Según el conseller, el elemento más perturbador que cierne ahora sobre la economía de casi todos los países del mundo es la inflación. En este sentido, ha dicho que el Banco Central Europeo tiene la misión de mantener la inflación por debajo del 2%. "Tendrá que tener la precisión de un relojero para controlar la inflación e intentar que ningún país entre en recesión", ha apuntado el jefe del Departament. El conseller también ha apuntado que todo indica que el futuro será todavía más complicado que el presente, pero ha prometido que su conselleria trabajará "por la investigación y la innovación para generar empleo y prosperidad entre los diversos equilibrios del país".