Alexander Zverev, número 3 de la lista ATP de tenis, está eufórico por la clasificación del Bayern de Múnich para las semifinales de la Champions League. Y lo demostró en su participación en el BMW Open by Bitpanda, el Torneo de Múnich de tenis, al salir a calentar al partido que tenía de dobles con una camiseta del Bayern de Múnich, concretamente con la de Michael Olise.
El gesto, como era de esperar, fue acogido con entusiasmo por la grada, que coreó a Zverev. Aun así, no le sirvió de mucho, ya que Sasha, que disputaba los octavos de final de dobles junto al brasileño Marcelo Melo, cayó ante los franceses Sadio Doumbia y Fabien Reboulpor 6-3 y 6-3. La afición del Bayern espera que no sea un aviso de cara a sus otros rivales franceses, el París Saint-Germain.
Se desata la euforia en Múnich por su victoria contra el Real Madrid
Y es que la clasificación del Bayern ha generado una euforia desmedida en Múnich. El hecho de que en sus últimos enfrentamientos contra el Real Madrid siempre se terminara imponiendo el equipo blanco, a veces gracias a goles milagrosos y otras por errores arbitrales, había generado cierta psicosis en la afición del Bayern.
La gran piedra en el camino, pues, era el Real Madrid, que otra vez estuvo cerca de eliminar al Bayern, a pesar de ser inferior sobre el terreno de juego. El conjunto bávaro, sin embargo, aguantó y logró rematar al Real Madrid en el tramo final. con los goles de Luis Díaz y de Michael Olise. A pesar de que el París Saint-Germain será un rival temible para el Bayern, los bávaros están eufóricos. Se han sacado de encima una enorme espina clavada, un trauma, lo que parece que les hace más imparables que nunca.
El padre de Kompany, con la bufanda del Bayern en el Parlamento de Bélgica
El Bayern no solo ha estado presente en el Torneo de Múnich. Y es que la bufanda del gigante bávaro también se ha paseado estos días por el Parlamento de Bélgica, concretamente en el cuello de Pierre Kompany.
Se trata del padre de Vincent Kompany, entrenador del Bayern de Múnich y miembro del parlamento belga, que no ha dudado en celebrar el éxito liderado por su hijo rompiendo un poco el protocolo, un gesto bien acogido por el resto de miembros. Y es que no hay nada mejor que el orgullo de un padre por los éxitos de su hijo. No sabemos qué hará Pierre Kompany si el Bayern de Múnich termina ganando la Champions League en la final de Buidapest.
