El Real Madrid está en crisis absoluta y la receta para recuperarse es más complicada de lo que muchos piensan. Ganar con grandes futbolistas es muy fácil, pero al mismo tiempo tienes que hacer sacrificios que no todo el mundo está dispuesto a hacer. Xabi Alonso es el último ejemplo que no ha entendido la filosofía que debe tener un entrenador del conjunto blanco. Y Zinédine Zidane, uno de los grandes héroes merengues, ha explicado cómo triunfar en una entrevista en el canal de Hamidou Msaidie, uno de los que fue ayudante del técnico francés en el Bernabéu.
La fórmula del éxito de Zidane
Zidane, lejos de no querer hablar del Real Madrid, ha explicado cómo tuvo tanto éxito en lo que respecta a títulos. Y la clave de todo ello es que "en el Real Madrid, estábamos a disposición de los jugadores". Una declaración muy clara, contundente y que explica muchas cosas. "Para mí, eso es lo que hace fuerte al equipo, estás ahí para el jugador. Si no lo has entendido, no puedes durar en esta profesión", añade.

Más que un entrenador, explica la manera de ser un padre, un gestor de grandes futbolistas: "Estamos aquí para apoyarles; tienes que demostrar que estás ahí para ellos". Y habla de esa amistad necesaria para poder hacer tu trabajo sin generar problemas: "Para que el vestuario acepte lo que quieres implementar, tenemos que caerles bien. Si los jugadores no están de acuerdo con todo lo que se les da, los entrenamientos, todo eso… siempre faltará algo".
Por tanto, la filosofía de Xabi Alonso, la de ser un entrenador intervencionista y que quiere implementar sus ideas, no es de fácil aceptación en el Real Madrid. Los cracks merengues quieren ser los que mandan, y si no es así nada puede funcionar. Ahora es Álvaro Arbeloa quien tiene que demostrar que puede ser el amigo de los futbolistas y que hagan prácticamente lo que quieran, siempre con unos límites.

El Real Madrid, a trabajar en equipo
Zidane también recuerda cómo fue cuando aterrizó en el primer equipo en enero de 2016, la temporada posterior a la última Champions League del Barça: "Teníamos el mejor equipo del mundo. Veía a los jugadores y sabía que si trabajábamos bien podríamos lograr cosas importantes. Y fue lo que pasó". Un Zidane siempre confiado en sus capacidades, pero también reconociendo que tuvo que cambiar muchas cosas.
"Solo tuvimos que inculcarles la idea de que necesitaban trabajar en equipo", explica. Y la manera de hacerlo fue a través de ese servilismo con el equipo. "Cuando aceptaron trabajar, se acabó, llegó la alegría", añade el francés. Y por eso explica que a aquel equipo decepcionado y en horas bajas, justo después de ver cómo echaban a Rafa Benítez, "les redescubrimos su motivación".

Y lo que Zidane consiguió en tres temporadas fueron nueve títulos. Entonces decidió marcharse porque no veía al equipo capacitado para seguir ganando y lo mejor fue "cambiar para no seguir y hacer tonterías". La historia nos recuerda que aquellas palabras se las llevó el viento, porque volvió en marzo de 2019 para estar hasta 2021 y ganar dos títulos más.