En Francia empiezan a mirar más allá del Mundial de 2026 y el nombre de Zinedine Zidane aparece cada vez con más fuerza como futuro seleccionador como recambio de Didier Deschamps al frente del conjunto de los galos. En ese nuevo escenario, algunos jugadores podrían encontrarse con una situación completamente distinta a la actual.

Uno de los casos que más se comenta dentro del entorno de la Selección de Francia es el de Ousmane Dembélé. El extremo podría tener problemas para mantener un papel importante en el equipo si no cambia su forma de encarar ciertos aspectos del juego. Y es que para Zidane, hay dos favoritos para estar en el ataque y Dembélé no es uno de ellos.

Zidane quiere un equipo totalmente comprometido

El técnico francés siempre ha defendido una idea muy clara de fútbol en el que la clave es el talento individual combinado con un compromiso total con el colectivo. En sus equipos, el trabajo sin balón y la implicación en el sistema son tan importantes como la calidad técnica. Y ahí es donde considera que Dembélé no encaja tanto con lo que quiere.

Ousmane Dembélé PSG

Por eso, de cara a una posible etapa como seleccionador después del Mundial de 2026, Zidane tiene claro que no quiere futbolistas a medias. El entrenador pretende construir un grupo en el que todos los jugadores estén plenamente comprometidos con lo que necesita el equipo. En ese contexto, algunos perfiles ofensivos tendrán que demostrar que pueden adaptarse a esa exigencia si quieren seguir teniendo protagonismo con Francia.

Mbappé y Olise parten con ventaja

Dentro de ese posible proyecto hay dos jugadores que parten con una posición muy fuerte en el ataque son Kylian Mbappé y Michael Olise. Ambos encajan perfectamente en el tipo de equipo que Zidane quiere construir y si nada cambia van a ser dos titulares indiscutbles en los onces que confieccione el entrenador.

Eso deja abierta la tercera plaza del ataque, un puesto que no está garantizado para nadie. En ese escenario, Dembélé podría verse obligado a competir con Cherki por un lugar en el once si Zidane termina tomando las riendas de la selección. La situación no es inmediata, pero el mensaje que circula dentro del fútbol francés es que cuando llegue el relevo en el banquillo, el compromiso con el equipo será una condición imprescindible para formar parte del nuevo proyecto de la selección.