Desde Yamaha no pierden el tiempo, y ya han comenzado a planificar la siguiente temporada. Conscientes de que perderán a quien ha sido su gran líder a lo largo de los últimos años, Fabio Quartararo, buscan a un sustituto de absolutas garantías. Y las últimas informaciones sugerían que ya lo habían encontrado con Jorge Martín, quien hay que recordar que se proclamó campeón de MotoGP en el año 2024, un título que no pudo defender la campaña anterior.

Las constantes lesiones le impidieron participar en más de la mitad de los Grandes Premios que se celebraron, y esto provocó que no estuviera entre los aspirantes al trofo en ningún momento, que finalmente fue para Marc Márquez. En la primera carrera del año, celebrada en Tailandia, obtuvo un meritorio cuarto puesto, que invita a ser optimista con el madrileño. Pero su aventura en Aprilia será muy breve, y acabará en la marca de Iwata.
Y para acompañarle, la intención es tener a otro campeón del Mundo, en su caso, por partida doble, como Francesco Bagnaia. El turinés y el ‘89’ estuvieron muy cerca de ser compañeros en el Ducati Lenovo Team, después de haber compartido box también en Moto3, y finalmente, pueden acabar haciéndolo en la fábrica japonesa. Porque han mostrado un enorme interés en reclutar a dos de los pilotos con más talento y experiencia que hay en el paddock.

El Monster Energy Yamaha espera que, gracias al cambio de normativa que habrá en MotoGP, puedan volver a ser competitivos, después de unas temporadas muy difíciles. La última victoria que lograron fue en 2022, de la mano de Quartararo, y ni siquiera con el cambio a motores V4 han encontrado una solución a los problemas que tiene la moto. Pero son optimistas de cara a 2027, en especial, si logran reunir a dos estrellas como ‘Pecco’ y Martín.
El ‘63’ no continuará en la marca de Borgo Panigale, donde expira contrato en el mes de diciembre, y es una oportunidad que desean aprovechar para incorporarlo a las filas.
Àlex Rins, totalmente sentenciado
Porque Àlex Rins está totalmente sentenciado por Yamaha, donde nunca ha logrado cumplir con las expectativas. Es su tercera campaña allí, y los resultados continúan siendo tan decepcionantes y discretos como cuando llegó, así que la paciencia se ha agotado.
Ya no tiene crédito, y esperan firmar a un recambio que mejore sus prestaciones, con Bagnaia como gran favorito.