Xabi Alonso todavía está empezando a construir su proyecto y ya se encuentra con uno de los escenarios más incómodos para cualquier entrenador nuevo: jugadores importantes que generan ruido de mercado antes incluso de consolidar la primera idea de equipo. Cuando un técnico aterriza en un club grande, una de sus primeras tareas no suele ser fichar, sino convencer a los que ya están. Y en este caso hay tres nombres que empiezan a aparecer como situaciones especialmente sensibles.
El entrenador sabe que el margen para tomar decisiones será pequeño. Porque cuando este tipo de futbolistas empiezan a mirar fuera, recuperar el control no siempre depende del discurso ni del proyecto. Y precisamente ahí aparecen tres casos que amenazan con convertirse en uno de los primeros grandes retos del verano.
Cucurella y João Pedro, dos oportunidades para el Barça
Dos de los nombres que empiezan a moverse alrededor del mercado azulgrana son Marc Cucurella y João Pedro. El Barça sigue atento a opciones que permitan reforzar zonas concretas del equipo sin entrar en operaciones completamente imposibles y ambos perfiles encajan por distintos motivos.
En el caso de Cucurella, gusta especialmente por conocimiento del entorno, recorrido físico y capacidad para encajar en sistemas exigentes tácticamente. Además, dentro del club existe la sensación de que podría aportar más equilibrio defensivo. João Pedro, por su parte, aparece como una opción ofensiva muy valorada por versatilidad y capacidad para ocupar distintas posiciones del ataque. Son operaciones complejas, pero el hecho de que los jugadores estén abiertos a salir, lo cambia todo.
Enzo Fernández sigue apareciendo alrededor del Real Madrid
El tercer nombre que genera atención es Enzo Fernández. El centrocampista argentino continúa siendo uno de esos futbolistas que muchos grandes siguen observando porque reúne edad, nivel competitivo y margen para liderar un centro del campo durante años. La situación obliga a Xabi Alonso a actuar rápido. Porque una cosa es escuchar ofertas y otra muy distinta gestionar un vestuario donde determinados jugadores empiezan a pensar más en el próximo paso que en el proyecto actual.
Por ahora no hay decisiones cerradas ni operaciones confirmadas, pero el entrenador sabe que convencer a estas piezas puede ser tan importante como cualquier fichaje. Así pues, antes incluso de construir el nuevo equipo, Xabi Alonso podría verse obligado a resolver uno de los problemas más difíciles del verano, como evitar que el mercado empiece a desmontar el proyecto antes de ponerlo en marcha.
