Victoria del Girona en el campo del Espanyol para respirar un poco más en LaLiga EA Sports, pero al mismo tiempo vergüenza por todo lo que se ha visto en el RCDE Stadium. Un duelo que futbolísticamente tenía que dar mucho, entre los pericos, que están en la zona europea, y los blanquirrojos, recuperándose en la clasificación a base de buenos partidos. Pero al final la tensión se ha hecho fuerte y demasiado protagonista de un duelo que ha generado mucha polémica.
Manolo González ataca el arbitraje
Pocos esperaban que el fútbol pasara a un segundo plano en Cornellà. Los dos goles de Vanat desde el punto de penalti y los tres puntos para el Girona parecen no haber tenido importancia en este caliente derbi catalán. Más allá del fútbol, parte de la grada blanquiazul ha tenido un papel inaceptable, mientras que el entrenador perico Manolo González ha perdido el respeto a pesar de los errores arbitrales.
Es cierto que el árbitro debutante Iosu Galech Apezteguía no tuvo su día. Demasiado influenciable en las jugadas dudosas y muy permisivo cuando no tocaba. El colegiado navarro acabó decantando la balanza con un segundo penalti a favor del Girona que fue más que riguroso. Seguramente no se debería haber señalado, o desde el VAR lo habrían tenido que revisar. Un mínimo contacto fue suficiente para que cayera en la trampa.
Por esto Manolo González, que acostumbra a decir las cosas muy claramente, atacó al árbitro desde la sala de prensa: "Cuando vi al árbitro me esperaba alguna de estas". Pero es que añadió que "después de Mallorca, el año pasado, y lo que he visto hoy, son cosas curiosas", todavía haciendo referencia a los árbitros y a sus criterios. Todo esto para también poner en duda el primer penalti y regalar algunas perlas más a los jueces del partido.
El impacto de una botella en el "provocador" Gazzaniga
Pero es que lo más grave de todo fue el lanzamiento de objetos por parte de la grada del Espanyol. Con la afición perica totalmente frustrada por cómo estaba yendo el partido, la reacción fue la peor. Estos lanzamientos acabaron con el impacto de una botella en la cabeza del portero del Girona, Paulo Gazzaniga, que generó una posterior trifulca entre los futbolistas. Una manera de actuar reincidente de la grada del Espanyol y que ya sabe que le caerá alguna sanción.
Pero lo que también sorprendió fue que Manolo González, otra vez queriendo ser protagonista y apoyando a los suyos, tildó a Gazzaniga de provocador: "Estás provocando al público y estás calentando a la gente, estás provocando que pasen estas situaciones que son evitables y que no deben pasar". Una más de las desafortunadas declaraciones del técnico del Espanyol. Al final, un partido de fútbol que debía demostrar la creciente importancia del fútbol catalán, acabó siendo una llamada al hooliganismo y al antifútbol.
