Un empresario ha sido obligado a devolver 30.468,04 euros al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) tras capitalizar el paro para montar un bar y no darse de alta como autónomo. La justicia ha considerado que incumplió la finalidad del pago único al no iniciar formalmente la actividad por cuenta propia y trabajar, en cambio, como empleado sin regularizar su situación.

El trabajador había solicitado la capitalización de la prestación por desempleo con el objetivo de adquirir y gestionar un negocio de hostelería. Sin embargo, tras recibir el importe íntegro, fue detectado desempeñando funciones de camarero en el mismo establecimiento que pretendía explotar, sin haberse dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.

Incumplimiento de la finalidad del pago único

El tribunal concluyó que su actividad no podía considerarse un simple acto preparatorio previo al inicio del negocio. Al contrario, entendió que estaba realizando trabajo efectivo por cuenta ajena, incompatible con la ayuda concedida para emprender como autónomo. La clave jurídica radica en que el pago único exige destinar el dinero exclusivamente al inicio real y acreditado de una actividad empresarial.

Al no formalizar el alta en el RETA ni justificar adecuadamente la inversión conforme a la normativa, se consideró que había incumplido las condiciones esenciales de la subvención. Esto obligó a la devolución íntegra de los 30.468,04 euros percibidos.

Consecuencias más allá de la devolución

Además del reintegro total del importe recibido, este tipo de infracciones puede conllevar sanciones adicionales. La normativa prevé la exclusión del derecho a nuevas ayudas o prestaciones durante un año en caso de infracción grave vinculada a la capitalización del desempleo. El SEPE también puede iniciar actuaciones por fraude de ley si detecta que la inversión no se ajusta a lo declarado o que el alta como autónomo es meramente ficticia. La capitalización del paro no es un anticipo libre de uso, sino una subvención finalista sujeta a control y fiscalización.

El caso refuerza la advertencia de que quienes optan por el pago único deben cumplir estrictamente con los requisitos formales y materiales como alta efectiva como autónomo, inicio real de la actividad y correcta justificación del destino de los fondos. De lo contrario, la consecuencia puede ser la devolución íntegra de la ayuda más posibles sanciones añadidas.