Los astrónomos acaban de descubrir la existencia de una gigantesca estrella hasta 1.540 veces más grande que el Sol. Según sus predicciones, esta estrella "hipergigante" podría convertirse en una supernova, para trascender finalmente a un agujero negro. El futuro de la evolución de la estrella WOH G64 es incierto, es uno de los cuerpos estelares más raros que se han visto en todo el Universo conocido.
WOH G64: la estrella masiva que podría generar el mayor caos del cosmos
La estrella WOH G64, también conocida como IRAS 04553-6825, se encuentra ubicada en una galaxia satelital de la Vía Lactea denominada Gran Nube de Magallanes, en la constelación de Dorado y está a alrededor de 163.000 años luz de la Tierra. Una distancia considerable, teniendo en cuenta que históricamente tan solo hemos podido enviar una sonda, la Voyager 1, a un año luz de distancia desde nuestra perlada esfera azul, tras un viaje de 48 años.
En la infinidad del profundo vacío espacial existen numerosas estrellas de mayores dimensiones que nuestro astro solar. Como Aldebarán, una gigante roja con un radio 44 veces superior al Sol; Antares, con un tamaño hasta 700 veces más grande que nuestra estrella; o Betelgeuse, con un radio que supera al Sol hasta 900 veces. Pero esta estrella es 1.540 veces más grande que el soberano ígneo del sistema solar, tiene 30 masas solares y es 282.000 veces más brillante.

Un equipo de astrónomos del Observatorio Nacional de Atenas liderado por Gonzalo Muñoz Sánchez ha descubierto que en los últimos años el color de la estrella ha estado cambiando y también la temperatura de su superficie, que se ha incrementado considerablemente. Creen que podríamos estar ante la transformación de una supergigante roja en una rara hipergigante amarilla. Lo cual podría implicar que estamos siendo testigos en tiempo real de la muerte de una de las estrellas más grandes de todo el Universo.
"El destino de las estrellas con entre 23 y 30 masas solares después de evolucionar a supergigantes rojas todavía es incierto", señalaba Gonzalo Muñoz. Se desconoce si este tipo de estrellas estallan como cualquier otra supernova o si acaban convirtiéndose en un mastodóntico agujero negro que devore todo lo que se encuentre a millones de kilómetros de distancia.
Las hipergigantes amarillas son extremadamente raras porque representan una fase de transición muy breve —teniendo en cuenta los tiempos del Universo— entre su estado de supergigante roja y su eventual explosión supernova. Se espera que su explosión ilumine el oscuro espacio dentro de cientos o miles de años.