El Bàsquet Girona no es solo un club deportivo: es un proyecto con valores que busca generar un impacto positivo en la comunidad. Desde su nacimiento, la entidad se ha planteado no solo ganar partidos, sino también fomentar la cohesión social, promover la sostenibilidad y formar personas a través del deporte. Esta filosofía es la base sobre la que se ha construido una colaboración sólida con FIATC, que combina deporte, innovación y compromiso social.
Más allá del patrocinio, la relación entre FIATC y Bàsquet Girona se fundamenta en una manera compartida de entender el progreso: crecer con responsabilidad, poner a las personas en el centro y generar un retorno positivo al territorio. Tanto el club como la mutua comparten una visión de largo plazo, donde la competitividad no está reñida con el compromiso social, sino que es una condición imprescindible.
Marc Gasol, presidente del club, recuerda los inicios del proyecto: “Cuando iniciamos Bàsquet Girona en 2014, queríamos crear algo que tuviera un impacto real en la ciudad, especialmente para los niños y niñas, para que no tuvieran que abandonar su entorno familiar para poder jugar a baloncesto”. Desde el principio, el club se planteó como un vehículo para transmitir valores y educar en responsabilidad, esfuerzo y compromiso.
Según Gasol, un club profesional es también un altavoz social: “Desde el principio, hemos querido que el Girona fuera más que un club. Un club profesional también es una herramienta social, y nosotros lo hemos utilizado así”. Esta visión ha permitido al club crecer deportiva y socialmente, pasando de LEB Plata a competir en la máxima categoría estatal con equipos masculinos y femeninos, y participando en competiciones europeas.
Una mutua con intereses más allá del proyecto económico
Por su parte, Joan Manuel Castells, director general de FIATC, explica cómo su empresa aporta esta mirada a largo plazo: “Como mutua, nuestro interés va más allá del proyecto económico. Buscamos entender las necesidades de la sociedad y aportar soluciones, ya sea a través de proyectos sanitarios, residencias para la tercera edad o actividades fundacionales”. Esta filosofía se alinea con la cultura del club, donde la sostenibilidad y la responsabilidad social son claves
El compromiso social se manifiesta en iniciativas que el Bàsquet Girona activa, por ejemplo con entidades como la Brigada Salabret, con que organizaron una recogida de residuos en montañas, ríos y playas. Gasol explica: “Recogimos casi 100 kilos de residuos y vimos cómo se puede tener un impacto positivo a través de la educación y la participación de los niños y niñas”. Actividades como esta refuerzan los valores del club y crean un vínculo con la comunidad y con los patrocinadores.
Castells destaca la importancia de combinar competencia y solidaridad: “Para compartir hay que ser competitivo. La primera competencia es con uno mismo, cada día intentar hacer las cosas mejor. Esto permite después aportar mucho más a la sociedad, ya sea en forma de residencias, clínicas o patrocinios culturales y sociales”. La mirada de largo plazo guía tanto al club como a la empresa, mostrando que resultados inmediatos e impacto social pueden coexistir.
La importancia de la innovación
Además, tanto el club como FIATC ponen el énfasis en la innovación. Gasol habla de su estrategia del “fuego lento”: “Hay cosas que no podemos sacar del foco deportivo, pero al mismo tiempo debemos ser muy abiertos a nuevas herramientas y nuevas maneras de hacer que mejoren tanto la actividad deportiva como la empresarial y social”. Castells añade que la innovación también es clave en el sector asegurador: “Ya hace décadas que utilizamos datos, inteligencia artificial y machine learning. La aseguradora se adapta a la sociedad, no la cambia. Los nuevos riesgos, como el ciberriesgo, requieren nuevas respuestas, y nosotros debemos ser ágiles y proactivos”.
Un modelo sostenible e inspirador
Ambos coinciden en que el objetivo final es crear un modelo sostenible e inspirador, que combine resultados deportivos, impacto social y compromiso con la comunidad. “Mi deseo es tener un club deportivo que vaya más allá de la competición y que continúe creando un modelo sostenible dentro del ecosistema del baloncesto”, concluye Gasol. Castells añade: “Nuestro deseo es repetir conversaciones como esta durante mucho tiempo, inspirando a la comunidad y a los mutualistas de FIATC”.
La colaboración entre FIATC y Bàsquet Girona demuestra que el deporte y la empresa pueden ir de la mano, generando un impacto positivo que va más allá de los resultados de un partido o de la evolución financiera de una compañía: es un modelo de futuro compartido, basado en valores, innovación y compromiso social. A continuación puedes escuchar y ver la conversación entera:
